La rinoplastia es el tercer procedimiento más común en Cirugía Estética, después de la Mamoplastia de aumento y la liposucción. En la primera consulta se debe descartar que exista un problema para respirar, ya que ello sería trabajo para el Otorrino, este soluciona la función de respirar, nosotros como Cirujanos Plásticos, que esta se vea más bella. También, se evalúan las estructuras en que se van a trabajar en la nariz, los huesos propios determinando si está adecuado el ancho, los cartílagos dorsales, si existiera una jibá o caballete en el dorso de la nariz, los cartílagos alares que nos dan en la punta el tamaño, forma y proyección, la espina nasal que nos determina como está el ángulo nasolabial; como ven, se realiza básicamente un análisis naso facial.

Es muy importante determinar qué es lo que no le gusta al paciente y se le pide que diga lo que le molesta y así se realiza un análisis sistemático de lo que se precisa hacer, explicándole las relaciones anatómicas de la cara, para así establecer las metas, conocer la expectativa del paciente y explicarle con la experiencia, cómo se lograría esto. Para de esa forma lograr una operación exitosa. Antes de la operación se le pide unos análisis de sangre completos, además un electrocardiograma para descartar alguna anomalía en la coagulación y cicatrización.

 Por último, una prueba de descarte de COVID-19.Hoy, la rinoplastia se realiza 100% con anestesia local, es además un procedimiento ambulatorio, en el cual se cita al paciente, se le prepara, se le opera, descansa unas 3 horas y luego se retira a casa. Empezando la operación, se le prepara con la anestesia local, que el efecto analgésico es inmediato, pero además se le infiltra adrenalina, cuya función es la de producir una vasoconstricción de la zona, esperando así unos 20 minutos a que se produzca esta vasoconstricción, luego se empieza la operación que dura en promedio unas 2 horas.

 No hay corte por fuera, todo es por dentro de la nariz, por las fosas. Terminando la operación, se le coloca un yeso que cubre completamente la nariz, evitando que se hinche, de esta manera se previene el dolor; e incluso se colocan tapones, que mantienen la estructura interna adecuadamente para la cicatrización. Los tapones se retiran al cuarto día y el yeso al octavo día. El postoperatorio es sencillo, el primer día lo ideal es mantener la cabeza más alta que el cuerpo, para así evitar el moreteado alrededor de los ojos. El dolor es fácilmente controlado por los analgésicos orales, pues sumado a esto el antibiótico antihemorrágico tomado un día antes de la operación, es de ayuda, ya que lo prepara para ese momento. Una vez retirado el yeso, la nariz está muy bonita, pero a un 85%; ya que esta dura por la congestión sanguínea que no pasa a través de la cicatrización interna, recién a partir del segundo al tercer mes esta se deshincha afinándose y ablandándose. Es por eso que se pide evitardurante el primer mes, calor excesivo y actividades que aumenten la presión sanguínea, para que la nariz no se hinche demasiado. Finalmente, se le cita al paciente para sus controles al mes y al año de haber realizado la rinoplastia

 

Dr. Guillermo Wiegering Cecchi

Presidente de la Sociedad Peruana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética

Presidente de la FELAQ (Federación Iberolatinoamericana de Quemaduras)

Médico Cirujano Plástico en la Clínica Javier Prado