La pandemia ocasionada por la COVID-19 nos ha dejado nuevas soluciones ante esta nueva enfermedad, como a su vez nos propone nuevos retos que hay que superar. Uno de esos problemas es la basura que se ha generado por combatir el virus, que ha llegado a grandes cantidades mundiales y se ha convertido en un riesgo para la salud pública.

Según la ONU, las cifras de basura sanitaria generadas durante la pandemia son desorbitantes. Por ejemplo, se estima que la mayor parte de las 87.000 toneladas de equipos enviados por la ONU para proteger al personal médico se han convertido en desechos. A eso hay que añadir vacunas, pruebas, mascarillas y otros materiales. Fuera de las iniciativas llevadas a cabo por la ONU, los números son aún más inabarcables y dan muestra de una problemática aún mayor.

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto en el ojo público que la campaña global contra el coronavirus ha generado decenas de miles de toneladas de desechos médicos adicionales.

La agencia sanitaria de la ONU destaca en su análisis que la acumulación de estos residuos supone una enorme presión a los sistemas de gestión de desechos sanitarios alrededor de todo el mundo. Añade que esta situación supone una amenaza para la salud de las personas y del medio ambiente y que pone de manifiesto la necesidad urgente de mejorar las prácticas de gestión de desechos.

El doctor Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización, destaca que el uso de estos equipamiento es “absolutamente vital proporcionar a los trabajadores sanitarios con los equipos de protección personal adecuados», al mismo tiempo, “también es vital garantizar que se puedan utilizar de forma segura sin afectar al medio ambiente circundante».

Para lograrlo, la OMS destaca que es necesario disponer de sistemas de gestión eficaces, que incluyan orientaciones para el personal sanitario sobre qué hacer cuando ya se hayan usado los equipos y los productos sanitarios, y cómo reducir su impacto a nivel ambiental.

La necesidad de la gestión hospitalaria

Si bien se hacen esfuerzos por parte de la OMS para lograr el equilibrio entre cuidar el medio ambiente y proteger la salud de las personas en la lucha que representa la COVID-19.

Sin embargo, la realidad del reciclaje de los desechos en los recintos hospitalarios dista de ser óptima. En la actualidad, el 30 % de los centros no están equipados para gestionar las cargas existentes de residuos sanitarios, y mucho menos la cantidad adicional que genera el COVID-19. Esta cifra aumenta al 60% en los países menos desarrollados, como es el caso de Perú.

Los problemas que ha generado la COVID-19 parecen solo ir en aumento a pesar de que ya llevamos casi tres años conviviendo con el virus. Es vital encontrar la forma de que esos residuos médicos tengan menos impacto medioambiental y que sigan cumpliendo su función de salvaguardar la integridad de las personas.