Para muchas parejas es una ilusión el formar una familia con hijos de por medio. Sin embargo, durante la etapa del embarazo se pueden presentar algunas complicaciones no propias del proceso de gestación. Y particularmente se puede destacar los casos de alergias que se presentan en un 10% de todas las gestantes y algunas veces pueden ser confundidos con otras enfermedades propias del embarazo como la rinitis vasomotoras o los síntomas propios de la gestación como dificultad respiratoria o retención. Es frecuente los diagnósticos de asma y rinitis alérgica en la población general. Sin embargo, durante el embarazo un grupo de pacientes pueden tener una descompensación de sus cuadros, por lo tanto, es importante tener un buen control de los mismos para evitar complicaciones tanto en la madre ( por ejemplo preeclampsia ) o del bebe (crecimiento inadecuado). Actualmente existe medicación segura durante el embarazo para los cuadros alérgicos. Es importante que la gestante siempre tenga asesoría por su ginecólogo y su alergólogo.

Sin embargo, existe temor en administrar ciertos fármacos durante el embarazo por el probable efecto del mismo sobre el bebé. Lo que sabemos es que, durante el primer trimestre, específicamente hasta las 10 semanas de gestación, el bebé está desarrollando todos sus órganos, por lo tanto, es recomendable durante esta etapa evitar la administración de medicamentos. Por ejemplo, administrar corticoides en altas dosis puede provocar defectos de cierre del paladar. Aun así existe medicación que se podría administrar de manera segura a la gestante.

Es importante considerar con respecto a la alimentación, que la paciente mantenga sus restricciones si es alérgica a un determinado alimento y que lo manifieste si requiere ingreso hospitalario. Independientemente si son alimentos necesarios para el desarrollo del bebe. De igual manera la paciente debe llevar siempre anotado en un lugar visible (DNI) sus alergias a medicamentos. Porque de producirse una reacción severa (anafilaxia), no solamente peligra la vida de la madre, sino también la del bebé, los efectos de esta reacción como son: una caída brusca de la presión arterial o un nivel muy bajo de oxígeno podrían afectar de manera irreparable el desarrollo neurológico del feto.

Otra preocupación de los padres es saber si sus hijos presentarán las mismas alergias al nacer. Lo que los bebés heredan es una predisposición a desarrollar alergia. Es decir tendrán una mayor probabilidad de desarrollar dermatitis atópica, asma o rinitis alérgica. Sin embargo, no desarrollarán las mismas alergias, porque esto depende de los alérgenos a los cuales el individuo está expuesto desde que nace y en el transcurso de su desarrollo.

Dr. Daniel Lindo

Especialista en Ginecología y Obstetricia

Miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia