Los síndromes identificados ahora como enfermedades alérgicas han sido descritos durante siglos, pero el concepto de una base inmunológica para la enfermedad alérgica no se introdujo hasta el siglo xx. Durante los últimos 30 años, los avances en la inmunología han cambiado la práctica clínica de la alergología. Los alergólogos conocen ahora los mecanismos de muchos procedimientos diagnósticos y terapéuticos creados empíricamente, pero sin documentación bien controlada sobre su eficacia, durante los 75 años previos. Por otra parte, estos avances importantes en la inmunología han influido en la organización profesional de la alergología y en los programas de residencia y especialización, hasta tal punto que esta rama de la medicina suele conocerse ahora como Alergia e Inmunología.

Donde las áreas que involucran la alergología son:

  • Anafilaxis
  • Asma
  • Alergias ocupacionales
  • Neumonitis por hipersensibilidad
  • Aspergilosis broncopulmonar alérgica
  • Rinitis alérgica
  • Sinusitis
  • Otitis media
  • Enfermedades oculares alérgicas e inmunológicas
  • Hipersensibilidad alimentaria
  • Dermatitis atópica
  • Urticaria y angioedema
  • Enfermedades por inmunodeficiencias
  • Alergias medicamentosas

La inmunología fue descrita inicialmente como el estudio de las interacciones antígeno-anticuerpo, en las que el huésped se vuelve resistente a la enfermedad, y el término implicaba una defensa beneficiosa inducida por el antígeno. Este tipo de inmunidad se conoce como adquirida o específica para un determinado antígeno. Sin embargo, existen mecanismos de defensa del huésped que no son específicos para antígenos o microorganismos determinados; este tipo de inmunidad se conoce como natural o innata.

Aunque resulta apropiada para el estudio de las enfermedades infecciosas, la definición limitada de inmunología expuesta más arriba no describe la respuesta del cuerpo frente a factores ambientales no infecciosos, como pólenes, fármacos y otros antígenos potenciales.

El término inmunología para designar el estudio de los antígenos, el desarrollo subsiguiente de células sensibilizadas o anticuerpos específicos y la reacción entre antígeno y anticuerpo, con independencia de que el resultado sea beneficioso o perjudicial para el huésped. Hipersensibilidad indica una respuesta inmune excesiva o exagerada, que aparece tras más de una exposición a un determinado antígeno. La hipersensibilidad suele considerarse sinónimo de alergia. El antígeno responsable de una reacción alérgica es un alergeno. 

El término alergia fue designar la reactividad alterada ante una sustancia extraña tras contacto previo con el mismo material, tanto si la respuesta era beneficiosa como si era perjudicial para el huésped. A pesar de todo, según se utiliza habitualmente en la práctica clínica, el término alergia indica una reacción adversa y describe las respuestas fisiopatológicas resultantes de la interacción entre un alergeno y anticuerpos y/o linfocitos, en un paciente expuesto y sensibilizado previamente a ese alergeno.

Los términos atopia y atópico se emplean con frecuencia al referirse a enfermedades alérgicas para describir enfermedades alérgicas -como el asma, la rinitis alérgica (fiebre del heno) y la dermatitis atópica (eccema infantil)-, que mostraban cierta predilección familiar y una predisposición genética implícita. Otras enfermedades alérgicas, como la dermatitis por contacto y la enfermedad del suero, no presentaban tendencia familiar y se las denominó no atópicas. También se sabía que el suero de los individuos alérgicos contenía un factor descrito más adelante como anticuerpo sensibilizador cutáneo. Este factor sérico termolábil podía sensibilizar de forma pasiva la piel de un individuo no sensible y, tras la provocación intradérmica con un alergeno específico, la piel sensibilizada pasivamente mostraba una reacción positiva de habón e inflamación a los 20 minutos. Más del 90% de estos anticuerpos se han identificado ahora como inmunoglobulina E (IgE).

Muchos alergólogos emplean el término atópico en lugar de alérgico para identificar a las familias y a los pacientes con predisposición al asma, la fiebre del heno o el eccema infantil.

Dr. Luis Tello

Director General del Centro de Pediatría y Alergias de Lima

Ex docente de la Facultad de Medicina de la UPCH

Miembro de la Fundación Peruana de Asma Bronquial