Según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría y la Asociación Mundial de Profesionales para la Salud Transgénero (WPATH), la disforia de género implica un conflicto entre el género físico/asignado de una persona y el género con el que se identifica. Esto puede llevar a los pacientes a experimentar angustia, afectando su calidad de vida.

Durante la última década, la cantidad de cirugías trans de hombre a mujer y en especiaI las de confirmación de género (GAS, por sus siglas en inglés) han aumentado  exponencialmente. Según la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos, la GAS estuvo entre las cirugías de más rápido crecimiento entre 2016 y 2017, con un aumento del 289 % para hombres trans y un aumento del 41% para mujeres trans. Las GAS tienen como objetivo alinear la identidad de género del paciente con su sexo asignado al nacer, ayudando a lograr la comodidad personal consigo mismo y, en consecuencia, disminuir la angustia psicológica y mejorar la calidad de vida y la satisfacción con la imagen corporal. Aunque se ha demostrado que la terapia hormonal aumenta la autoestima, alivia los síntomas depresivos y disminuyen los síntomas de la disforia de género, pueden afectar el potencial reproductivo del individuo.

Basados en los criterios de selección para cirugía transgénero, la mayoría de ellas requieren terapia hormonal previa y 1 o 2 cartas de referencia proporcionadas por un profesional de la salud mental, que deben incluir lo siguiente:

  • Información general del paciente,
  • Evaluación y diagnóstico psicosocial del paciente,
  • Tiempo de la relación médico-cliente,
  • Explicación de los criterios quirúrgicos con una breve descripción del fundamento clínico que respalda la solicitud del paciente para la cirugía,
  • Consentimiento informado del paciente, y
  • Declaración del profesional de salud mental que estará disponible para la coordinación de la atención médica.

Cada paciente debe ser evaluado para confirmar si se cumplen estos requisitos desde la perspectiva quirúrgica. Hoy en día el papel de la cirugía se ha mostrado fundamental y médicamente necesario para aliviar la disforia de género del paciente. En varias ocasiones, hay numerosos procedimientos ofrecidos durante la consulta quirúrgica, que incluyen lo siguiente: feminización facial, aumento de senos, orquiectomía, penectomía, y vaginoplastia. De todas las modalidades de tratamiento, la cirugía genital o de confirmación de género es generalmente la etapa final del proceso de confirmación de género y se asocia con una mejora significativa en la calidad de vida mental y sexual.

 

Dr. Pedro Ciudad

Médico Cirujano Plástico

Especialista en Cirugía Transgénero

Postgrado en Tailandia