El rechazo del injerto renal es una serie de acontecimientos, donde el riñón trasplantado es reconocido como un agente extraño.
La injuria renal aguda puede estar dada por alteración de la hemodinamia por AINES, IECAS, ARA II, hipercalcemia, poliuria, vómitos, estenosis de la arteria renal, trombosis arterial y venosa, microangiopatía trombótica, isquemia, uso de inhibidores de calcineurina, rechazo agudo celular y humoral, glomerulopatías de Novo, infecciosas, medicamentosas, nefritis túbulo intersticial y obstructivas. Ocurre una respuesta inmunológica localizada y sistémica. En la que participa el sistema inmune adaptativo mediado tanto por linfocitos T Y B, y el sistema inmune innato por células NK.
El rechazo puede ser agudo o crónico. El rechazo agudo ocurre en los primeros 6 meses posteriores al trasplante, caracterizado por una respuesta inflamatoria que se presenta con diferentes signos y síntomas como dolor en el sitio del injerto, fiebre, fatiga, dolor muscular, articular y hematuria. Debe de sospecharse rechazo agudo inmediatamente se reconozcan datos como la elevación de la creatinina y disminución del volumen urinario. Este rechazo puede ser mediado por respuesta celular que libera citocinas como interleucina 1 y el factor de necrosis tumoral alfa, el iniciar tratamiento de inducción o preoperatorio con inmunosupresores como Micofenolato de Mofetilo, inhibidores de calcineurinas como Tacrolimus disminuyen el riesgo de rechazo.

La mayoría de los rechazos agudos mediados inmunológicamente son de tipo celular. El cual con manejo adecuado pueden resolver con mayor facilidad, que rechazos mediados por anticuerpos. Células TCD8 citotóxicas contienen gránulos con granzimas y perforinas las que generan daño a la membrana y muerte celular. En la biopsia renal hay presencia de infiltrado intersticial, tubulitis y arteritis que son datos característicos de rechazo agudo celular.
Un 5 a 10% de los rechazos son mediados por el sistema inmune humoral, los cuales son más difíciles de manejar. Los anticuerpos IgG donante específico contra antígenos endoteliales activan el complemento de ataque a la membrana provocando el daño a los vasos del riñón trasplantado. La biopsia renal presenta daño tubular, capilaritis, glomerulitis y microangiopatía trombótica.
Las biopsias protocolarias ayudan en el diagnóstico precoz de rechazo pues hasta un 30% de pacientes sin problemas aparentes pueden estar desarrollando un rechazo subclínico.
La falta de cumplimiento en la toma de la medicación inmunomoduladora y dosis inadecuadas pueden ser causas frecuentes de rechazo agudo. Es una costumbre tratar de disminuir con el tiempo la triple terapia inmunosupresora a la terapia con dos medicamentos, esto busca disminuir los efectos secundarios y reducir los costos. Esta práctica lleva consigo el riesgo de rechazo agudo. Es por eso que se acostumbra a tener un seguimiento cercano que facilite el diagnóstico precoz pero también asegure el cumplimiento en la toma del medicamento.
La mejor forma de tratar el rechazo es prevenirlo haciendo una buena selección de donante, prevenir la sensibilización evitando transfusiones sanguíneas, escogiendo un buen manejo inmunosupresor, y no hacer trasplante en pacientes con anticuerpo donante específico preformado. Todo esto encaminado en la búsqueda de una mayor sobrevida del injerto.

Dr. Roberto Lopez Pineda
Médico Nefrólogo
Nefrólogo en Hospital de Valle – San Pedro Sula – Guatemala
Nefrólogo en Clínica Cristiana – El progreso – Guatemala
Medicina General egresado UNAH
Médico internista egresado Universidad Francisco Marroquín Guatemala
Médico nefrólogo egresado Universidad San Carlos Guatemala