La médula ósea es un tejido que se encuentra dentro de los huesos, en la médula ósea se producen las células madres, que nos van a dar orígen a las células sanguíneas (leucocitos, plaquetas y glóbulos rojos). Cuando una médula ósea se enferma, ya sea por dejar de producir células o porque existen células malignas cancerígenas o anormales dentro de ella, uno de los tratamientos a los que podemos recurrir es al trasplante alogénico de médula ósea.
El trasplante alogénico consiste en reemplazar el tejido enfermo del paciente por una médula ósea sana. La médula ósea sana proviene de un donante, y la persona que lo recibe será el receptor. El donante tiene que ser compatible con el receptor, la compatibilidad se determinará a través de varios estudios “tipo HLA” en ambos, donante y receptor.
El trasplante alogénico puede ser emparentado (cuando el receptor es un hermano del paciente) o no emparentado, con un donante que como su nombre lo dice, no se encuentra emparentado con el receptor, pero tiene características genéticas compatibles con las del paciente.

El donante debe ser una persona sana, que no tenga ninguna enfermedad grave, debe tener entre 18 a 55 años de edad. Las células madre del donante se colectan en la mayoría de veces a través de la sangre periférica, como si se tratara de una donación simple de sangre.
El receptor antes del trasplante, recibirá un “acondicionamiento”, son citostáticos que se le infundirán al paciente con el fin de preparar la médula enferma para el trasplante. Luego se procederá al trasplante, que es la infusión de las células madre sanas del donate en el receptor, posterior a esto, permanecerá en el hospital, la mayoría de veces, varias semanas, hasta su recuperación, sin embargo debe mantenerse en vigilancia continua por varios años luego del trasplante.

Uno de los riesgos potenciales del trasplante alogénico, en el receptor, es la enfermedad de injerto contra el huésped, una complicación grave, que ocurre cuando las células madre del donante consideran que los tejidos y órganos del cuerpo del receptor son algo extraño y los atacan. Puede presentarse en cualquier momento después del trasplante, afectando a cualquier órgano, sobre todo hígado y piel.
En el Perú se realizan trasplantes alogénicos de donante emparentado, pero la posibilidad de tener un hermano compatible es solamente del 25%, por lo que no todas las personas que requieren un trasplante tendrán un donante compatible.

Por el momento en el Perú no se realizan los trasplantes alogénicos no emparentados, pero se proyecta a realizarse en un futuro cercano, lo que será una posibilidad de tratamiento para todos aquellos pacientes que requieran un trasplante de médula ósea, y no cuenten con un hermano compatible. Las personas que quieran donar médula ósea, tienen que inscribirse en el registro de donantes de médula ósea del Perú, deberán llenar y firmar un formulario y luego de eso se coordinará para tomar una muestra por hisopado bucal para determinar su tipificación HLA, solo serán convocados para donar médula ósea, si es que, en algún momento, algún paciente que lo requiera es un receptor compatible.

Actualmente no existe una gran cultura de donación, esperamos que esto mejore pronto por el bien de las personas que lo necesitan, depende mucho de la solidaridad de los peruanos.

 

Dra. María Vera Vásquez
Médica Hematóloga
Médico hematólogo en el Hospital Sabogal
Médico hematólogo en la Clínica Gonzalez
Médico docente de Hematología en la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión