Las personas que necesitan recibir la donación de algún órgano, cumplen la condición de haber perdido progresivamente o en forma súbita la función de uno de sus órganos, declarándose la insuficiencia de este, lo cual compromete la vida del paciente incrementando la posibilidad de morir prontamente por esa falla; para el caso de una falla en el sistema respiratorio y necesitar la donación de un pulmón, el paciente se encontrara en Insuficiencia Respiratoria Crónica necesitando de un aporte incrementado de oxígeno limitando su pronóstico a de vida a no más de 24 meses. La insuficiencia respiratoria crónica condiciona en la persona una sensación de falta de aire o ahogo, conocida como disnea, que puede presentarse al realizar esfuerzos moderados o leves, incluso en el reposo dependiendo de la progresión de la enfermedad. Las enfermedades progresivas e incurables que nos pueden llevar a esta situación son múltiples, debiendo mencionar a la Fibrosis pulmonar, Enfermedad Obstructiva Crónica, Secuela Pulmonar, Hipertensión Pulmonar como las más frecuentes. Todos estos diagnósticos terminan manifestando enfermedad pulmonar avanzada, dado que comparten características comunes, siendo la principal, la dependencia al aporte de oxígeno. Estos pacientes presentan además otros síntomas como tos, expectoración, dolor torácico, desnutrición progresiva, intolerancia al ejercicio, los que pueden ser extremos y llegar incluso a lastimar el corazón.

El trasplante pulmonar consiste en realizar la extracción de un pulmón funcionalmente bien, verificado por una serie de evaluaciones y exámenes, de una persona que haya sufrido muerte cerebral. Este sujeto es el llamado donante. El receptor es nuestro paciente con insuficiencia respiratoria y que ha sido evaluado meticulosamente a
fin de asegurar que soportará la intervención quirúrgica, dado que se deberá extraer uno o ambos pulmones que no funcionan, necesitando en ese momento, del soporte oxigenatorio externo por medio de una máquina de circulación que oxigene la sangre mientras se realiza el implante o colocación del órgano en el receptor. El acto operatorio demanda la participación de un grupo grande de personal hospitalario y en donde se trabaja contra el tiempo, siendo 6 horas el tiempo máximo que puede esperar el órgano para ser implantado, luego de ese tiempo la posibilidad de falla en el órgano se incrementa exponencialmente.

En el mundo, la necesidad de donante de órganos es cada vez mayor, cubriendo el 10% de la demanda mundial. Es un tratamiento que requiere la participación coordinada de instituciones públicas y privadas de todos los sectores de la sociedad. Y a pesar del avance en la estructura, la falta de conciencia de donación se refleja y es coincidente con su desarrollo económico cultural. Para Perú la tasa de donación en su mejor momento llegó a 2 donantes por millón de habitantes lo cual es ínfimo comparado con la tasa de donación de España que bordea los 60 donantes por millón de habitantes.
A diferencia del trasplante otros órganos, una vez que el pulmón es implantado en el tórax del receptor, el órgano tiene una conexión perenne con el ambiente a través de las vías respiratorias, lo que lo hace particularmente susceptible a infecciones, además de un nivel de reactividad hace más probable el rechazo, por lo que se considera que el pulmón es el órgano más delicado para trasplantar y tiene una condición de fragilidad que exige un manejo especializado post trasplante.

Dr. Octavio Cubas Paredes
Médico Neumólogo
Neumólogo y jefe del departamento de Medicina Especializada II en
el Hospital Guillermo Almenara de EsSalud
Coordinador Clínico del Programa de Trasplante de Pulmón