La orquidopexia sigue siendo uno de los procedimientos urológicos más comunes que se realizan en pacientes pediátricos. La técnica del abordaje estándar con dos incisiones (inguinal y escrotal) no ha cambiado en décadas. La porción inguinal del procedimiento se realiza para movilizar las estructuras del cordón y lograr una longitud adecuada para reposicionar el testículo en el escroto, junto con el cierre del conducto peritoneo-vaginal permeable, cuando está presente. La segunda incisión en el escroto se realiza para formar una bolsa de subdartos para la colocación y fijación del testículo.

Esto puede hacerse en un procedimiento ambulatorio, con un mínimo de morbilidad. Se recomienda realizar la orquidopexia en los primeros 18 meses de vida para preservar el potencial de fertilidad.

En el caso de niños que llegan al quirófano con un testículo no palpable, se deberá hacer un examen minucioso luego de la inducción de la anestesia general para determinar con exactitud si el testículo es palpable. Si lo es, deberá hacerse una orquidopexia abierta. Si se encuentra un testículo intraabdominal cuya anatomía se considera que es apropiada para su rescate, puede elegirse una de tres opciones quirúrgicas, independientemente de que se aborde el testículo laparoscópicamente o en forma abierta. Los tres tipos de reparación quirúrgica que podríamos considerar son la orquidopexia primaria, orquidopexia de una etapa de Fowler Stephens (FS), y orquidopexia en dos etapas de FS. Existe un claro consenso en cuanto a que si los vasos testiculares son lo suficientemente largos para llegar al escroto, entonces deberá preservarse la irrigación vascular y se preferirá la orquidopexia primaria sobre la orquidopexia de FS. Debemos desplegar todos nuestros esfuerzos para preservar la irrigación sanguínea primaria de los testículos. Los métodos de FS se reservan para casos en los cuales los vasos son demasiado cortos para permitir el adecuado reposicionamiento de los testículos en el escroto. En el abordaje de FS, los vasos testiculares se dividen y la irrigación sanguínea a los testículos se mantiene a través de colaterales, incluyendo la arteria del conducto deferente. Cuando se realiza la orquidopexia de FS en una etapa, los vasos de los testículos se ligan e inmediatamente se desplaza el testículo dentro del escroto; en el abordaje en dos etapas, sólo se liga al momento de la primera etapa, sin movilizar el testículo. Luego se hace seguimiento al paciente durante tres a seis meses, para supuestamente permitir que se desarrolle la circulación colateral.

Luego se emprende una segunda etapa de reparación, posicionando el testículo dentro del escroto. Si bien los resultados de estudios previos pueden sugerir que el abordaje en dos etapas es superior al de una etapa, resulta difícil tomar esa decisión, puesto que los grupos de pacientes y la anatomía de los vasos de los testículos en estos estudios no necesariamente eran iguales. Por lo tanto, las decisiones específicas de tratamiento muy posiblemente se tomaron en función de dónde estaba localizado el testículo afectado y, en parte, por la preferencia del cirujano. Debido a que estos estudios no controlaron estas variables, los resultados solo pueden interpretarse como información no comparativa sobre desenlaces en grupos con distintas presentaciones clínicas. Por lo tanto, cuando no se puede llevar a cabo una orquidopexia primaria en casos en los que los vasos testiculares son demasiado cortos, la decisión de realizar una orquidopexia de FS en una o en dos etapas queda a discreción del cirujano, de acuerdo con la localización del testículo, la irrigación vascular asociada a los testículos y la anatomía de las estructuras peritesticulares.

Dr. Carlos Rodríguez
Médico Cirujano Urólogo
Miembro de la Sociedad Peruana de Urología (SPU)
Miembro de la Asociación Peruana Uroginecología y Disfunciones del Suelo Pélvico (APUGDSP)
Miembro de la Sociedad Americana de Urología (AUA)
Miembro de la Sociedad Internacional de la Incontinencia (ICS)
Urólogo Asistente del Instituto Nacional de Salud del Niño, San Borja