La premisa »Un niño no es un adulto pequeño» guía diariamente la labor de los radiólogos dedicados a niños, quienes se caracterizan por un continuo desarrollo y necesidad de especial cuidado.

Debido a su menor volumen corporal, mayor expecativa de vida y falta maduración de tejidos, la población infantil es la más susceptible a la radiación; su uso debe limitarse a indicaciones adecuadas. Es importante minimizar el área de exposición a los rayos X y aplicar protocolos de baja dosis.

Nuestro deber es orientar a los médicos consultores (pediatras y cirujanos pediátricos) en la adecuada indicación de exámenes radiológicos. Por ejemplo: en nuestro país, aún se toman radiografías con indicaciones no recomendadas según las guías internacionales como la radiografía de cráneo en trauma encefálico, la radiografía de senos paranasales en niños menores de 5 años, tomas rutinarias horarias de radiografía de tórax en UCI, entre otras.

La disponibilidad e inocuidad de la ecografía la convierte en un método de mucha utilidad; al ser muy dependiente de la experiencia del observador, solo debe ser realizada por médicos radiólogos capacitados.
El uso óptimo de angiotomografía y resonancia magnética demanda conocer la historia del paciente para seleccionar el protocolo adecuado.

El objetivo en tomografía computarizada es lograr la mejor imagen con menor radiación y fases de adquisición, un ejemplo es realizar urotomografía solo en casos selectos y en única fase nefrográfica y excretoria a la vez.

En resonancia magnética se debe realizar sólo las secuencias imprescindibles y disminuir el uso de anestesia, para evitar daño neuronal, por ejemplo: usando la técnica de feed and sleep que evita la sedación en recién nacidos.

Los exámenes radiológicos contrastados requieren de una lenta curva de aprendizaje aplicando protocolos orientados a obtener imágenes diagnósticas de la forma menos invasiva. Asimismo, la radiología intervencionista en pediatría demanda de especial destreza para la colocación de dispositivos, embolizaciones, escleroterapia, etc.

Contar con un equipo especializado de tecnólogos médicos, enfermeras y médicos anestesiólogos en paciente pediátrico asegura una atención de alta calidad.

Un deber a remarcar es la investigación: Publicar experiencias y fomentar innovaciones, aprovechando la tecnología e informática para el bien de nuestros pequeños.

En este recuento de actividades que demuestran la importancia de la radiología pediátrica se debe confesar un beneficio extra invaluable: la sonrisa de un niño devuelta por un colega bien orientado por nuestras imágenes.

Dr. Carlos Federico Ugas Charcape
Médico Radiólogo UNT.
Jefe de la Sub Unidad Soporte Diagnóstico INSN San Borja
Staff Clínica Internacional (Imágenes Pediátricas)
Ex Vice Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Radiología Pediátrica