En el Perú, las técnicas de tamizaje y diagnóstico precoz han demostrado su efectividad al reducir las incidencias y muertes por cáncer de mama y cuello uterino, en cambio para el cáncer de ovario no existe un método eficaz preventivo que ayude a identificar la enfermedad en una etapa temprana.

Es probable que las mujeres con alto riesgo de cáncer de ovario, específicamente las portadoras de mutaciones en los genes BRCA 1 y BRCA 2, puedan beneficiarse de intervenciones quirúrgicas de reducción de riesgo consistentes en extirpar trompas y ovarios.

En los últimos avances que se han producido en el tratamiento de cáncer de ovario, la cirugía sigue siendo la piedra angular, la cual logra, al ser llevada al extremo, resecar toda la enfermedad visible acompañada de la quimioterapia basada en platino.

Con ello, este beneficio de la agresividad quirúrgica se ha evidenciado inclusive después de la quimioterapia neoadyuvante, claro está que hay factores que pueden influir positiva o negativamente en el resultado final incluso si se logra la resección completa como el tipo de tumor, la cantidad de enfermedad al inicio del tratamiento, la presencia de ascitis masiva y el estado general del paciente.

Es importante indicar que los factores de riesgo influyen con frecuencia en el proceso del cáncer, dado que la mayoría puede darse por antecedentes familiares, ser portador de mutación genética del BRCA 1, BRCRA 2 y otros genes de alta penetrancia, obesidad, endometriosis, entre otros.

Muchas usuarias de anticonceptivos orales muestran un menor riesgo de cáncer de ovario; sin embargo, no está aprobado el uso de anticonceptivos orales con la finalidad de reducir el riesgo, es más bien un beneficio colateral.

 

Dr. Gorky Bances

Médico cirujano especialista en Cirugía Oncológica Ginecológica

Hospital Edgardo Rebagliati (Lima)

Clínica Delgado (Lima)

Presidente del Consejo Directivo de la Sociedad Peruana de Oncología Ginecológica