La colestasis neonatal es la elevación de la bilirrubina directa o conjugada que se presenta en el periodo neonatal o cercano a este, y se acompaña de una conjunción de aspectos clínicos, laboratoriales e histopatológicos. Se produce por una alteración en la excreción de los componentes de la bilis y estadísticamente afecta a 1 de cada 2500 recién nacidos. (1)

Generalmente, se considera que si un niño de más de 2 semanas de vida está ictérico, debe ser evaluado inmediatamente, pues rara vez la llamada ictericia fisiológica dura más de dos semanas, siendo en este caso la bilirrubina indirecta el componente predominante. (2)

Evaluación inicial

Lo más importante es identificar qué bilirrubina predomina. Los datos orientadores (peso al nacer, valoración Apgar, antecedentes familiares y perinatales, acidosis metabólica y convulsiones) se obtienen con una buena historia clínica y se confirman con ayuda del laboratorio.

Si predomina la bilirrubina indirecta, el laboratorio arrojará niveles mayores a 2 mg/dl de suero, y las orinas serán claras y las heces amarillo-naranja. Si el contagio de ictericia se produjo por medio de la leche materna, se evaluará si hay hemólisis.

En el caso de prevalencia de bilirrubina directa, las orinas serán oscuras y las heces pálidas. Los pruebas de laboratorio definirán como hiperbilirrubinemia directa sus concentraciones en el suero son mayores a 1.0 mg/dL y menores a 5.0 mg/dL.

Se recomienda que la evaluacion inicial esté orientada a identificar el diagnóstico para un tratamiento oportuno. De confirmarse antes de los dos meses, la atresia biliar deberá descartarse para poder realizar un tratamiento quirúrgico, mientras que la sepsis, el hipotiroidismo, el pan hipopituitarismo y los errores inherentes al metabolismo deberán reconocerse para evitar la progresión de la enfermedad.

Por ultimo, el lactante con atresia de vías biliares luce un buen estado general y, por eso, muchas veces la referencia es tardía.

Exámenes de laboratorio

Estos están dirigidos para identificar las alteraciones hepatobiliares y sus causas. Para un examen se consideran a las bilirrubinas totales y fraccionadas (directa e indirecta); las transaminasas (TGO y TGP); la fosfatasa alcalina; la gama glutamil transpeptidasa (GGTP); las proteínas totales y albumina; los electrolitos, el bicarbonato y la glucosa; el hemograma completo y T de protrombina con INR y PTT; la ecografía abdominal; la gammagrafía hepatobilar después de la derivación porto entérica; y la biopsia hepática.

 

Dr. Juan F. Rivera Medina

Gastroenterólogo pediatra

Servicio de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición del

Instituto Nacional de Salud del Niño

Presidente electo de la Latin-American Society Pediatrics Gastroenterology, Hepatology

and Nutrition