La telemedicina es un servicio de salud a distancia que permite una comunicación en tiempo real entre los profesionales involucrados en el tratamiento de pacientes desde un establecimiento de salud a otro, y utiliza para tal fin las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Frente a una demanda de servicios considerada inmanejable por su cantidad, complejidad de procesos diagnósticos y terapéuticos, y costos que congestionan los consultorios externos, las cunas y camas de hospitalización, se impone la necesidad de reforzar el modelo de atención tanto en el contacto con los pacientes como en la resolución de sus problemas.

El uso de Internet, de equipos diseñados para la trasmisión de audio e imágenes, así como de personal capacitado en esta disciplina permite establecer relaciones interactivas con centros sanitarios alejados, facilitando la puesta en práctica de una red acorde a los niveles de complejidad.

Los datos de la historia clínica, opiniones, imágenes de estudios especializados y la visión del paciente y del profesional de salud permiten replicar en su totalidad la misma atención que en los centros de alta complejidad.

En el transcurso de la evolución de la ciencia médica y de las tecnologías de la comunicación, se han desarrollado diferentes tipos de telemedicina, las cuales han ido configurando y definiendo su alcance actual. Así tenemos la teleconsulta relativa a la interacción médico-paciente, la junta médica telemática con participación de tipo grupal, la teleeducación, la telecapacitación y la telecirugía. Asimismo, la comunicación telemática hace posible la investigación conjunta de tipo colaborativo multicéntrico. El circuito telemático comienza con la familia, ofreciendo y explicando esta opción de manejo y solicitando el consentimiento informado.

En la última década, en el INSN se ha evidenciado un incremento del 50 % de niños con cardiopatías congénitas, constituyéndose como la principal causa de muerte en niños menores de un año.

Anualmente se presentan entre 700 a 800 nuevos casos de cardiopatías en el INSN. La aplicación de la telemedicina en cardiología pediátrica se debe centralizar en pocas instituciones de referencia nacional ubicadas en Lima, permitiendo la ampliación de la cobertura, la sistematización y el ordenamiento de los tiempos de diagnóstico y la espera para el tratamiento médico y/o quirúrgico. De la misma manera, ayuda a establecer un primer marco regional con identificación, selección y creación de consultorios cardiológicos virtuales que, con el tiempo, tienden a ordenar y racionalizar los recursos humanos, tecnológicos y económicos con mayor eficacia.

Además, ordena, sistematiza y calendariza las referencias y contrarreferencias, y monitorea un sistema seguro, personalizado y sencillo.

El equipo de telemedicina se concibe como una unidad consolidada donde se hace indispensable la presencia de profesionales médicos como cardiólogos, cirujanos cardiovasculares, pediatras, neonatólogos, genetistas, odontoestomatólogos, enfermeras, psicólogos y nutricionistas. También participan profesionales informáticos, comunicadores especializados en temas de salud e investigación y personal de servicio social.

Finalmente, se podría resumir que las fortalezas de esta herramienta tecnológica se concentran en generar la oportunidad de acercarse a las regiones y zonas alejadas, realizar el diagnóstico prenatal y precoz de la cardiopatía, y planificar las referencias correspondientes a centros de alta complejidad, disminuyendo el costo social y el impacto negativo ocasionado en la familia, la escuela y los centros laborales de los padres por las prolongadas permanencias de los niños en la capital, en busca del tratamiento adecuado.

 

Dr. Eduardo Esqueche Moreno

Cirujano cardiovascular pediatra

Jefe de Servicio de Tórax y Cardiovascular del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN)

Cirujano torácico cardiovascular de la Clínica San Marcos