La ambliopía es la disminución de la agudeza visual de uno o ambos ojos causado por un defecto óptico, físico o del alineamiento ocular durante la niñez temprana. La ambliopía debe ser considerada para tratamiento en dos momentos: antes de los 7 años de edad —etapa del desarrollo visual— y luego de los 7 años —que es cuando la ambliopía se ha implantado en forma permanente—. La tabla de optotipos HOTV fue desarrollada para el protocolo del Estudio del Tratamiento de la Ambliopía y es la ideal para monitorear la agudeza visual en los niños con esta enfermedad.

La disminución de la agudeza visual puede ser leve o severa. Mayormente, un ojo es el afectado, aunque existen casos bilaterales. La incidencia total de ambliopía en estudios internacionales varía entre el 3 y el 5 % de la población, siendo la causa más común de pérdida de la visión de un ojo en la niñez. En el Perú, Wong y nuestros estudios señalan que la prevalencia puede ser de hasta 8 % en la población general. Las causas se pueden clasificar en tres grupos:

1) La ausencia de imágenes —que originan las ambliopías más severas, como sucede en las cataratas y en las opacidades corneales congénitas—.

2) Las imágenes desenfocadas —que ocasionan las formas de ambliopía más difíciles de detectar tempranamente (las ametrópicas y anisometropías)—.

3) El estrabismo —que genera diplopía y la confusión—.

Somos susceptibles a desarrollar ambliopía durante una etapa de nuestra vida. El periodo crítico varía para cada forma de estímulo anómalo: dos meses para la deprivación de formas y siete años para las imágenes desenfocadas como en las anisometropías. Asimismo, la ambliopía puede revertirse hasta cierta edad. Los pacientes mayores de 8 años con ambliopías moderadas o severas casi no logran una buena agudeza visual después de tratamientos con oclusión (parche) o penalización; en consecuencia, la mayoría de oftalmólogos no les dan tratamiento. Considerando esto, además de los efectos negativos que tiene la ambliopía en el desarrollo personal —sobre todo en etapas de desarrollo intelectual y en la vida laboral—, es importante mejorar un ojo ambliope, incluso después de que la edad óptima para su tratamiento haya pasado.

La levodopa es un profármaco que cruza la barrera hematoencefálica, donde puede tener un efecto terapéutico a nivel central —se piensa que su sitio de acción primaria en la ambliopía es a nivel de la corteza—, mejorando la función visual al aumentar los niveles de dopamina retiniana y disminuir el tamaño del campo receptivo, actuando sobre los receptores de la dopamina (D1 y D2) presentes en el epitelio pigmentario de la retina y los fotorreceptores. Por tanto, el efecto es bilateral y varios estudios muestran mejoría en la agudeza visual del ojo no ambliope, reportando que el uso del parche en combinación con levodopa produjo una recuperación más rápida en más pacientes, así como menos regresión.

El tratamiento habitual de la ambliopía es la oclusión. Otra buena alternativa es la penalización con atropina. Sabemos que estos tratamientos son eficaces hasta los 6 o 7 años, pero parece ser de poca utilidad si la ambliopía fue tratada previamente con oclusión.

 Diversos estudios, incluido uno nuestro, muestran que pequeñas dosis de carbidopalevodopa mejoran la agudeza visual y la sensorialidad de contraste en pacientes mayores de 8 años.

En nuestra institución realizamos el tratamiento de ambliopía en pacientes mayores de 8 años; para tal fin, utilizamos levodopa en jarabe y la penalización de un ojo con atropina en gotas oculares, obteniendo una mejora de dos líneas de visión en cartilla HTOV en los ojos ambliopes, previos estudios pertinentes para poder usar estos medicamentos.

 

Dr. Carlos Carrión Ojeda

Oftalmólogo pediatra y estrabólogo

Instituto Nacional de Salud del Niño

Clínica Oftálmica Service

Clínica de Ojos Opeluce