La enfermedad renal crónica es un problema de salud pública que afecta al 10 % de la población mundial. En Perú, las listas de espera para trasplantes aumentan cada año por la ausencia de una cultura de donación.

El sobrepeso y la obesidad en la infancia y adolescencia son un peligro para la salud, asociados a otras condiciones como la hiperinsulinemia y la hiperlipidemia, además de influir en la glomerulopatía, manifestada en la hiperfiltración, hipertensión arterial y microalbuminuria en adolescentes. Estos factores pueden conducir a una enfermedad renal crónica.

Debido a los altos costos económicos y psicológicos ocasionados por las diálisis, es importante insistir en actividades de prevención y detección precoz de enfermedades nefrourológicas, logrando la reducción de pacientes que requieran un programa de sustitución dialítica.

Los mecanismos patogénicos de la glomerulopatía asociada a la obesidad están vinculados a factores hemodinámicos e histológicos. Así también, los pacientes con obesidad pueden presentar resistencia a la insulina y aumento de leptina, generando la aparición de proteinuria —identificada como un factor de riesgo independiente de enfermedad renal crónica y predictor de causas de mortalidad— y aumento de síntesis de TGF-B. La microalbuminuria es considerada como un marcador de disfunción endotelial, daño vascular, daño renal y enfermedad cardiovascular.

Durante una campaña de prevención es importante considerar los antecedentes familiares y personales, controlar la presión arterial con el mango adecuado y promover la alimentación sana. Asimismo, durante el seguimiento del paciente se debe solicitar las pruebas de glucosa, urea, creatinina, perfil lipídico, TGP, test de resistencia a insulina, examen de orina y microalbuminuria y proteinuria de 24 horas.

La patología desarrollada presenta riñones más grandes de lo normal. En caso de haber glomérulos afectados, estos manifiestan hialinosis y membranas basales con disminución de la lámina densa, que pueden asociarse también a glomérulos hipertróficos. La lesión histológica es considerada una glomeruloesclerosis focal y segmentaria de tipo perihiliar por ser secundaria a la obesidad.

El tratamiento recomendado demanda una modificación positiva del estilo de vida: realizar actividad física regular; evitar la vida sedentaria para mantener el peso ideal y disminuir la presión arterial; aumentar la ingesta de vegetales, frutas y fibras; y disminuir la sal en la dieta. En cuanto al tratamiento farmacológico se sugiere la prescripción de Enalapril en pacientes con obesidad, hipertensión arterial y microalbuminuria.

Una adecuada pérdida de peso favorecerá la disminución de la albuminuria, la mejora de la función renal, la presión arterial, el perfil lipídico y de la glicemia, además de aumentar la sensibilidad a la insulina, revirtiendo la hiperfiltración glomerular e inhibiendo el sistema renina angiotensina.

El Servicio de Nefrología del INSN está comprometido con las campañas de prevención de enfermedades renales (PER). Por ejemplo, en marzo del 2016, se realizó una campaña en el patio central del INSN con el objetivo de determinar los factores de importancia que originan una enfermedad renal crónica. Este estudio de tipo observacional con corte transversal incluyó datos como antecedentes personales y familiares, toma de presión arterial y análisis de orina mediante cintas reactivas. Las muestras se conformaron por 126 pacientes evaluados en dicha campaña.

Es importante promover las campañas de PER y detectar los factores de riesgo para su oportuno tratamiento y detener la evolución de una enfermedad renal crónica. De esta manera, prevenir se hace preferible a tener que contemplar la lista de niños y adolescentes en espera de un trasplante renal.

 

 Dra. Victoria López Córdova

Nefróloga pediatra

Magister en Medicina por la Universidad Peruana Cayetano Heredia

Jefa del Servicio de Nefrología del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN)

Miembro titular de la Sociedad Peruana de Nefrología