Predominando en la microbiota humana los géneros: Bacteroides, Bifidobacterium, Eubacterium, Clostridium, Lactobacillus, Fusobacterium y cocos anaerobios.

Existen 2 técnicas de aislamiento o reconocimiento de la microbiota (constituida por anaerobios y aerobios):

1) Por cultivos de muestras intestinales (heces o biopsias intestinales)

2) Por estudio metagenómico, con técnicas de secuencia del 16SrRNA, llegándose por esta técnica a conocer y clasificar genéticamente toda la población de la microflora intestinal.

Debe de resaltarse que la microbiota varía en número y composición a lo largo del tracto gastrointestinal desde el estómago al colon, con variaciones también en la composición bacteriana entre el lumen intestinal y la superficie epitelial, así como en su composición durante los años de vida desde el nacimiento hasta la muerte.

La flora nativa, constituida por poblaciones de microorganismos que se adquieren al momento del nacimiento y durante el primer año de vida, en su composición varía de acuerdo a la vía del parto (natural o de cesárea), al tipo de lactancia (materna o formula) a la que se añade la flora constituida por bacterias transitorias que se va adquiriendo en el transcurso de la vida a través de tipos de alimentos, bebidas u otras fuentes como infecciones y uso de antibióticos.

MICROBIOTA: Son una comunidad de microorganismos vivos, que conviven en simbiosis en un medio ecológico, en caso del organismo humano se encuentran en la piel, boca,tracto digestivo, vías respiratorias y vagina, jugando un papel definido en el mantenimiento de la salud y de algunas funciones normales del organismo.

COMPOSICIÓN DE LA MICROBIOTA O MICROFLORA INTESTINAL: Está constituida por una población dinámica y variada de microorganismos conocidos como dominios: bacterias (95%), archaea, hongos, virus, eucárias (protozoos). En ella existen de 500 a 1000 especies distintas de bacterias con 3 millones de microgenomas (150 veces más que el genoma humano), constituyendo una población de bacterias 10 veces más grande que el número de células del cuerpo humano.

Se denominan bacterias nativas, a las que se adquieren al momento de nacer y durante el primer año de vida y las bacterias transitorias a las que se adquieren continuamente a través de los alimentos, bebidas y otras fuentes en el curso de la vida.

Para la clasificación de bacterias es utilizada la nomenclatura de la OMS:

 

SIMBIOSIS O COMUNIDAD:

Consiste en una convivencia de relación mutua de beneficio entre la microbiota y el huésped a lo largo de la vida, manteniendo un estado de equilibrio simbiótico que hace posible un estado de salud

 FUNCIONES DE LA MICROBIOTA:

La microbiota es considerada como un “órgano adquirido” de tipo comensal, con poblaciones propias para cada individuo y funciones de actividad simbiótica, relacionadas a:

  1. Actividades metabólicas, con aporte de energía, transformando las fibras dietéticas no digeribles o mucopolisacaridos complejos en azúcares simples, en ácidos de cadena corta y otros nutrientes capaces de ser utilizados por la microbiota y el huésped.
  2. La constitución de una barrera o escudo biológico evi tando la agresión de organismos patógenos que pueden transgredir la pared intestinal.
  3. Reforzar el desarrollo del sistema inmune local y sistémico del huésped, estimulando la producción de defensinas como la Ig A o la producción de bacteriosinas que colaboran a mantener la integridad de la mucosa intestinal.
  4. Actividades tróficas, regulando el crecimiento, diferenciación y proliferación de las células epiteliales locales así como el desarrollo del sistema inmune local, en base al aporte energético de su actividad metabólica y aporte de sustancias antigénicas de microorganismos patógenos evitando así su colonización con activación de células inmunes Th2 y Th1.

MICROBIOTA Y ENFERMEDAD:

Las alteraciones patológicas que ocasionan la pérdida del equilibrio de la microbiota con su huésped (Disbiosis), conlleva a alteraciones de su función metabólica, de su capacidad de adherencia como cambios también de su interacción inmunológica ocasionando estados de enfermedad tanto locales (infecciones, sobrecrecimiento bacteriano,enterocolitis necrotizante, colon irritable) o aparición de enfermedades sistémicas (obesidad, enfermedades inflamatorias intestinales, Artritis reumatoide).

Existen alrededor de 100 especies microbianas conocidas de patógenas (entre ellas Bacteroides, C. difficile, patógenos de E. coli), y más de 2000 especies de comensales bacterianos viviendo en simbiosis .

PROBIÓTICOS:

Son microrganismos vivos que al ingerirse en adecuadas cantidades ejercen una estabilidad o renovación de la población bacteriana, de la microbiota individual de cada huésped con beneficios de salud evitando o corrigiendo un estado de disbiosis.

Esta conceptualización fue iniciada con las observaciones de Elie Metchnikoff en 1907 que encontró una dependencia de los microbios intestinales en relación a los alimentos, lo qué haría posible modificar los constituyentes de la población de la microbiota como también sustituir o evitar los microbios patógenos con microbios no patógenos constituyentes de la flora normal, manteniendo un estado armónico de salud.

Los probióticos de esta manera promueven un reforzamiento de las funciones de la microbiota como el incremento del trofismo de la barrera intestinal con una adecuada producción de moco, producción de sustancias antibacterianas, mejora de uniones de estreches de las células epiteliales evitando la invasión de patógenos o produciendo un desplazamiento de estos por cepas aportadas a través de probióticos.

Para obtener un beneficio de los probióticos, estos deben ser conservados en concentraciones y cantidades adecuadas, administrándolos en forma permanente y considerando que no cuentan con los mismos resultados por desarrollar cada una de las especies de los probióticos funciones específicas dentro de la microbiota.

PREBIÓTICOS:

Son sustancias alimenticias (carbohidratos complejos) no digeribles por el intestino delgado humano y que al administrarlas como complemento de la alimentación, llegan al colon donde pueden ser fermentadas por algunas especies de bacterias que podrían estar constituyendo la microbiota y por ende ser metabolizadas en ácidos grasos de cadena corta, creando un estado de beneficio para la simbiosis existente con dichas bacterias, colaborando en mantener un equilibrio adecuado para la preservación de la salud humana.

INDICACIONES Y EXPERIENCIAS CLÍNICAS CON PROBIÓTICOS

  1. En las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, los probióticos, ayudarían en casos leves o moderados de Colitis en caso de úlceras y en post operados de Enfermedad de Crohn, mencionándose publicaciones con el uso de Escherichia coli no patogénica, S.boulardii y bifidobacterias; El probiótico VSL#3(coctel de 5 a 6 probióticos) ha mostrado efectividad en el mantenimiento y prevención de la Pouchitis en pacientes con neo-recto en casos de colitis ulcerativa.
  2. En infecciones intestinales, como en el caso de niños asociados a diarreas por Rotavirus acortando los días de duración; también a casos de diarreas asociadas a antibióticos por Clostridium difficile, con el uso de probióticos de Saccharomyces boulardi, Lactobacillus aci- dophilus, Lactobacillus bulgaricus, Lactobacillus GG. En las diarreas por Clostridium difficile se describe que luego del uso de Saccharomyces boulardi y uso de Lactobacillus plantarum se puede prevenir nuevos episodios de diarreas por C. difficile e incluso con uso de cepas de Clostridium difficile no toxigénicas.
  3. En el Síndrome de Intestino Irritable, se ha incluido en su farmacopea el uso de probióticos al existir estudios que estos cuadros pueden estar inducidos por infecciones repetidas de gastroenteritis bacterianas, aliviando algunos de sus síntomas (balonamiento y meteorismo, constipación, dolor abdominal) con el uso de L. casei, L.GG, L. plantarum, L. acidophilus, Coctel de probióticos VSL#3 y Bifidobacterium infantis.
  4. En Enterocolitis necrotizante, con el uso de probióticos en recién nacidos prematuros se ha conseguido efectos de posible prevención de este cuadro, mencionándose al Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium infantis.
  5. En casos de Intolerancia a la lactosa con el uso de L. acidophilus que produce lactasa se puede absorber la lactosa y de esta manera evitar el meteorismo y cuadros de diarreas relacionados a dicha deficiencia.
  6. En la erradicación de Helicobacter pylori, el uso de probióticos disminuiría los efectos colaterales de los antibióticos como son diarreas y meteorismo.

El conocimiento y desarrollo de la metagenómica de la flora intestinal refuerza la existencia de un equilibrio de simbiosis con evidencias de beneficio mutuo, durante el equilibrio, de este ecosistema y cuya disrupción condiciona una disbiosis capaz de ocasionar enfermedades locales o sistémicas en cuyo tratamiento debe incluirse el uso de probióticos, prebióticos y simbióticos con miras a restituir el equilibrio de su ecosistema mediante el uso de grupos o cepas bacterianas que puedan restituir las funciones perdidas relacionadas a su simbiosis y con ello una recuperación del estado de salud.

Dr. Mario Valdivia Roldán

Gastroenterólogo,

Centro Nacional de Referencia de Gastroenterología del

Hospital Nacional Arzobispo Loayza