El cáncer gástrico es la causa más frecuente de muerte por cáncer en el Perú, representando 15.8% del total de muertes por esta enfermedad. En nuestro país, el cáncer gástrico se detecta normalmente en estado avanzado lo que conlleva a un mal pronóstico. La situación es totalmente opuesta si es detectado en estadio temprano, debido a que puede ser curable en más del 95%, incluso con técnicas endoscópicas.

Actualmente se pueden realizar tratamientos curativos del cáncer gástrico temprano, mediante dos técnicas endoscópicas: la resección mucosa endoscópica (RME) y la disección endoscópica de la submucosa (DSE). La RME se describió en 1988, y aún se utiliza para lesiones cancerosas menores de 2cm. En esta técnica, las lesiones cancerosas son enlazadas y resecadas con asas de polipectomía.

Basado en estudios de piezas de gastrectomías por cáncer gástrico temprano donde la infiltración linfovascular fue nula, se crearon las indicaciones para RME, las cuales incluyen: adenocarcinoma papilar o tubular (diferenciado), diámetro menor a 2 cm,  sin ulceración dentro del tumor y sin compromiso vascular-linfático.

La DSE fue descrita en 1999, por Gotoda en Japón. En esta técnica, con la ayuda de un electrocauterio tipo cuchillo endoscópico, se va cortando la mucosa y posteriormente disecando la submucosa de la pared gástrica para separar en bloque las lesiones cancerosas independientemente de su tamaño y así preservar el estómago.

El tratamiento endoscópico con DSE es factible y seguro en:

Adenocarcinoma bien diferenciado sin ulceración (de cualquier tamaño), adenocarcinoma bien diferenciado con ulceración menor de 3cm, Adenocarcinoma pobremente diferenciado y/o cáncer gástrico temprano de células en anillo de sello menores a 2 cm de diámetro y Adenocarcinoma bien diferenciado con invasión de submucosa superficial sin afectación linfovascular. Esto se determinó gracias a la revisión de 5265 gastrectomías con disección ganglionar, en las que la infiltración ganglionar fue nula.

Se ha comprobado que en el seguimiento de los pacientes sometidos a DSE los resultados curativos son similares a los tratados con gastrectomías quirúrgicas.

La DSE es uno de los procedimientos endoscópicos más complejos que requiere mucho entrenamiento y conocimientos de técnicas endoscópicas de hemostasia, incluyendo el manejo de clips endoscópicos.

Los riesgos de la prueba incluyen: sangrado post procedimiento (5-7%), perforación (1-5%) que es tratada con éxito con métodos endoscópicos en la mayoría de los casos; estenosis cuando la resección incluye más del 50% de la luz intestinal y otras complicaciones menos frecuentes similares a las de cualquier endoscopía.

Los criterios de calidad que busca un endoscopista al realizar una DSE son: la resección en bloque de la lesión cancerosa, con márgenes laterales libres, así como obtener una pieza con suficiente submucosa para poder evaluar los márgenes profundos de resección. Para este último punto la DSE diseca la submucosa profunda muy cerca de la capa muscular. Por este motivo, las primeras DSE de un endoscopista deben ser realizadas en lesiones cancerosas ubicadas en el antro, donde la capa muscular es más gruesa para evitar perforación.

En el Perú se realizan ambas técnicas desde hace varios años. La primera DSE peruana fue descrita por la Dra. Vargas en el año 2012(8) y se realizó en el Hospital Arzobispo

Loayza con éxito. Desde entonces la DSE se realiza con éxito en varios centros del país.

Recientemente en el Perú se han realizado DSE en zonas del estómago más complejas tales como la región subcardial y transpilóricas, incluso con afectación duodenal, que muestra que la DSE es una técnica que sigue perfeccionándose en el Perú y que está aquí para quedarse.

 Dr. Juan Chirinos

Gastroenterólogo,

Clínica Angloamericana