Un menor de 10 años es llevado a consulta en el Hospital de Enfermedades Neoplásicas por indicación del servicio de medicina general, el paciente presentaba un bulto a la altura de la rodilla que le causaba dolor. Luego de ser sometido a varios exámenes de diagnóstico como radiografía, tomografía computarizada, resonancia magnética, entre otros; los médicos oncólogos tratantes, tres médicos asistentes y un médico residente de tercer año, vieron que era conveniente realizar una biopsia por incisión, llegando a la conclusión que se trataba de un osteosarcoma de alto grado de malignidad. El paciente fue sometido a quimioterapia, a pesar de ello, después de un mes de tratamiento falleció.

Los padres del niño denunciaron una posible negligencia médica, se efectuó la necropsia respectiva que dio como conclusión que la causa de la muerte fue la metástasis generalizada del osteosarcoma. Este resultado dio pie a los padres de argumentar en su denuncia que la metástasis se debió a la biopsia por incisión practicada por los médicos, la misma que supuestamente habría originado la diseminación del cuadro de cáncer. Los profesionales fueron sometidos a un proceso judicial, ellos tuvieron un solo abogado defensor, coordinaron sus declaraciones evitando confusiones o malos entendidos que pudieran ser tomados en cuenta por los operadores del derecho para establecer una responsabilidad penal; cabe resaltar que estos operadores del derecho tienen pocos conocimientos de aspectos médicos.

Seguidamente se realizó una pericia médica por parte de experimentados peritos oncólogos, quienes fueron nombrados por el Juzgado y señalaron que el cuadro de osteosarcoma de alto grado de malignidad que presentaba el paciente era mortal, motivo por el cual la acción de los médicos fue la correcta y no tuvo incidencia en el fallecimiento. Asimismo, respecto a la biopsia por incisión, concluyeron que tal examen no tiene ninguna relación con la metástasis.

Esperándose un fallo absolutorio para los procesados, en base a la investigación realizada, los padres del menor presentaron otro peritaje médico antes de que se emita la sentencia, en este se establecía que sí existía una relación directa entre la biopsia y la metástasis que llevó a la muerte a su hijo. Ante esto, los tres médicos asistentes decidieron tomar los servicios de otro abogado, ellos presentaron un escrito adjuntando partes de la historia clínica mediante los cuales pretendían establecer que la responsabilidad recaía en el médico residente debido a su falta de experiencia.

Existiendo dos peritajes médicos contrapuestos, el Juzgado dispuso un debate pericial, en este nuevo proceso los tres médicos asistentes junto a su nuevo abogado defensor declaraban que la responsabilidad era del médico residente; no obstante, mediante el reglamento del CONAREME y otros dispositivos legales se pudo determinar que tanto la decisión de realizar la biopsia como la realización misma tenían como únicos responsables a los médicos asistentes. En cuanto a la influencia de la biopsia en la producción de la metástasis, a pesar que los argumentos de los peritos médicos nombrados por el Juzgado eran más contundentes, se emplearon ciertos criterios que apoyaban a la explicación que la biopsia estaba contraindicada, en tanto que influenciaba a causar una metástasis.

Este escenario de innecesaria y no deseada discrepancia entre los mismos procesados, sumado a la presión familiar del difunto, originó que el Juzgado opte por una sentencia condenatoria contra los tres médicos asistentes y absolutoria para el médico residente, la misma que fuera confirmada en segunda instancia ante la Sala Penal de la Corte Superior de Lima.

 

RECOMENDACIÓN:

En los casos en que se vean involucrados varios médicos como supuestos responsables de una negligencia médica, es recomendable en la medida posible que opten por una defensa única que coordine e integre las declaraciones y medios probatorios de todos desde el inicio hasta el final del proceso. La estrategia de atribuir responsabilidad al otro, u otros colegas, no tiene buen pronóstico. En tanto esto resulte o no, originará mayor confusión para los que tienen a su cargo la investigación y juzgamiento del caso (policías, fiscales y jueces) para quienes las explicaciones médicas no les son muy claras, aparte de dar una idea de que alguien no dice la verdad y tiene que ser el responsable, optando por encontrar culpables, aun cuando los hechos y los medios probatorios no sustenten esta decisión. Por otro lado, habrán obtenido un enemigo con el cual probablemente seguirán tratando consecutivamente en el centro laboral.

 

Abogado. Luis Enrique Arias Vergara

Abogado Penalista

Especializado en Negligencia Médica