Desde el descubrimiento del ADN como la molécula de información y estructura en 1953, los avances en el campo medico han sido cada vez más sorprendentes y útiles para la atención de enfermedades genéticas hereditarias y no hereditarias. En el caso del cáncer, enfermedad genética no hereditaria, lo único que sabíamos hasta hace 50 años eran los factores que ocasionaban la enfermedad, entre ellos destacan el medio ambiente, los cigarrillos, el alcohol, incluso los virus como el caso del PVH, VHB, entre otros; y que el tratamiento era basado en la cirugía, quimioterapia y radioterapia; la contribución de los estudios genéticos nos ha permitido saber que todos esos factores lo que producen es una alteración en los mecanismos de regulación celular de manera irreversible dando como resultado lo que llamamos clínicamente cáncer.

Actualmente gracias al desarrollo de nuevas técnicas del estudio del ADN, matemáticas, lenguajes de programación y bioinformática podemos empezar a escudriñar el daño en los mecanismos de regulación, consecuencia de alteraciones irreversibles del ADN (Mutaciones) que por su efecto nocivo, se van acumulando para producir cambios del fenotipo celular que provocan un estado de inestabilidad genética y que clínicamente afecta al individuo; un tumor primario localizado en un solo órgano es capaz con el tiempo de dar metástasis y finalmente provocar la muerte.

La oncogenómica, hace posible la evaluación de todo el genoma tumoral en un mismo análisis, es decir hoy podemos secuenciar el ADN tumoral, más de 25 000 genes, 3 200 000 000 de pares de bases (ATCG) y detectar la presencia de cambios, en la secuencia del ADN (mutaciones) o en su regulación (Epigenética) que afectan el estado de equilibrio celular, toda esta información hoy disponible se cuenta en cientos a miles de alteraciones, nos da también una idea clara que el cáncer no es una sola enfermedad, sino son cientos a miles de enfermedades bajo un mismo nombre. Entonces estando las cosas como están y para darle un uso clínico a la información, todas las alteraciones descritas las podemos clasificar de manera sencilla como:

 

  • Mutaciones driver: Le confieren una ventaja a la célula, sobre todo en el crecimiento celular y las que conducen la evolución tumoral clonal que hoy se postula seguirían los principio Darwinianos, son las responsables de la patogenicidad y virulencia tumoral, por lo tanto, son el blanco preferido para la terapia dirigida.
  • Mutaciones passenger: Están presentes incluso en el tejido no canceroso, no presenta una ventaja selectiva para célula portadora, por lo tanto, puede considerarse como parte de la actividad celular básica de mantenimiento.

La oncogenómica a la fecha nos ha permitido también comprender porque un mismo tipo de cáncer, por ejemplo de mama, en el mismo estadio, con el mismo tratamiento, en las mismas condiciones en muchos casos responden de manera diferente y la razón es debido a que el cáncer de mama molecularmente no es el mismo en todas las personas, ni en la misma persona. Estas células presentan lo que llamamos heterogeneidad tumoral, es decir cada tumor tendría su propio grupo de mutaciones y dependiendo del momento de evolución tumoral, este podría presentar heterogeneidad intratumoral, este último concepto nos permite explicar como es posible que frente a una  respuesta inicial muy favorable con el tiempo no se mantenga y el cáncer se torne más agresivo, debido a la presencia de mutaciones resistentes al tratamiento que forman parte de clonas que “gracias al tratamiento” han podido ser seleccionadas siendo más resistentes y agresivas gracias a la presión de selección.

La identificación de estas mutaciones y sus mecanismos de carcinogénesis nos permite a la fecha tener una mayor esperanza en el manejo del cáncer, por ejemplo existe medicamentos específicos para cada tipo de alteración genética, para el caso de la leucemia mieloide crónica el manejo se basa en la detección de un gen de fusión hibrido llamado BCR/ABL, el cual es bloqueado mediante un inhibidor tirosino quinasa llamado imatinib, si con él con el tiempo apareciera una mutación sobre este gen hibrdido como mecanismo de resistencia al tratamiento indicado para estos casos es el Dasatinib, en tumores sólidos el uso de Trastuzumab, para pacientes con cáncer de mama y sobre expresion el gen HER2 neu, en cáncer de pulmón la mutación del gen EGFR permite el uso de terapia blanco, estos y muchos medicamentos forman parte del arsenal medico con el que se cuenta para la lucha contra el cáncer.

Los test genéticos no se limitan al estudio del cáncer, también es posible hacer uso de los mismos para predecir el riesgo de desarrollar cáncer. En la actualidad se presentan más de 200 síndromes de predisposición genética que aumentan el riesgo de 10 a 1000 veces más de presentar cáncer, por lo tanto, es importante identificar a los portadores y familiares para evitar el cáncer y su detección temprana, estos estudios se realizan en sangre y o saliva.

Finalmente podemos señalar que la oncogenómica estudia la información genética(ADN y RNA) de los tumores con fines de investigación básica y su aplicación a la medicina actual, planteando nuevos enfoques de diagnóstico, tratamiento y predicciones de esta enfermedad genética.

 

Dr. Yasser Sullcahuaman Allende

Especialista en Genética

Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN)

Lima, Perú