El cáncer del Cuello Uterino (CaCu) es la primera causa de mortalidad por neoplasias malignas en las mujeres de América Latina en edad fértil y la tercera causa de mortalidad por cáncer en la mujer, siendo superada por cáncer de mama y de pulmón. La Organización Mundial de la Salud (OMS) admite que 529,409 mujeres son diagnosticadas de cáncer de CaCu en el mundo y 274,883 mueren por esta enfermedad al año. Aproximadamente el 80% de esta carga se produce en los países menos desarrollados, en las Américas se diagnostican alrededor de 92,136 casos y 37,640 defunciones al año, que representan una considerable pérdida económica estimada en más de US$ 3,600 millones.

Esta enfermedad está relacionada a la conducta sexual de la mujer y afecta más en los estratos sociales o regiones más pobres, hasta el punto que las tasas de mortalidad por este cáncer son tres veces mayores en América Latina y el Caribe que en Estados Unidos y Canadá.

Las diferencias entre los países de la Región, según Globocan, para el periodo del 2000 al 2012, muestran que las tasas estandarizadas x 100,000 mujeres de hasta cinco veces en la incidencia (Puerto Rico 9,73 Vs Bolivia 50,73) y de casi siete veces en la mortalidad (Puerto Rico 3,3 Vs Nicaragua 21,67). Estas diferencias no son necesariamente una consecuencia de variaciones en la conducta sexual de estas poblaciones, sino sobre todo a un desigual acceso a medidas de control.

Según Globocan, la incidencia en Perú para el periodo 2000-2008-2012 es 4101/39,9; 3445/34,6 y 4636/32.7 respectivamente; siendo la taza estandarizada promedio de 35,73/100,000 habitantes.

La mortalidad para ese mismo periodo es 1575/15,8; 2098/16,3; 1715/12 respectivamente; siendo la tasa promedio estandarizada 14,70/100,000 habitantes. En las Américas y perfiles de país en el 2013, revela que la correlación de la tasa de mortalidad con la cobertura citológica es de 14,70/ 51.30. Sugiriendo que la población coberturada en nuestro país es el 50% de las mujeres lo cual se corrobora con el estudio ENDES realizado por el MINSA. A lo que habría que agregar a ese estudio, es que la cobertura es mejor cuanto mayor es el nivel socioeconómico y educativo. En las zonas menos favorecidas donde la cobertura del Papanicolaou es baja puede aplicarse como una herramienta adecuada para mejorar la cobertura la inspección visual con ácido acético (IVAA), que cada vez viene ganando más terreno por su mejor sensibilidad que la citología.

Un tema aparte son las pruebas moleculares para el diagnóstico de PVH, que a medida que disminuyan sus costos podrá reemplazar a las otras pruebas por su mejor sensibilidad. Como se observa en la tabla existe un periodo de tiempo largo donde se puede hacer el diagnóstico temprano basado en las pruebas mencionadas anteriormente y que dependerá de la atención oportuna para el éxito de los programas.

Otros factores como el Hábito de fumar, han sido señalados en varios estudios estar ligados a un aumento del riesgo del CaCu, alcanzando a duplicar o triplicar el riesgo en mujeres fumadoras y con una correlación positiva con mayor intensidad y duración del hábito por un posible mecanismo biológico a través de la inmunosupresión, que favorece la infección por el virus papiloma humano (VPH). Las Deficiencias Nutricionales constituyen un factor de riesgo que ha sido evaluado con interés, en especial por su potencial aplicación en quimioprevención. Existen 7 evidencias basadas en estudios epidemiológicos que muestran a las deficiencias nutricionales, en especial de las vitaminas A y C, como causales de un aumento del riesgo de CaCu. En un estudio de IARC, se compararon regiones de alto y bajo riesgo, y se demostró una disminución del riesgo con el aumento del consumo de vitamina C y beta caroteno. Otros estudios en Italia y USA han apoyado estos resultados. Un estudio multicéntrico de casos y controles no encontró relación de aumentos de riesgo con los niveles de carotenoides, vitamina A o vitamina C, medidos a través de información de consumo de 75 tipos de alimentos. Lo que sí sabemos es que, en las poblaciones menos favorecidas con déficit nutricional son más vulnerables a diferentes enfermedades incluida la infección por el PVH y CaCu.

A lo largo de muchos años se ha relacionado al cáncer de cuello uterino con Factores Sexuales. Harald Zur Hausen quien en 1983, identificó el ADN del virus papiloma humano (VPH) en las células de Cacu y posteriormente con los trabajos epidemiológicos de Nubia Muñoz, Xavier Bosh y Cols, se comprobó la tesis, que la infección persistente con los tipos 16, 18, 58, 31 etc. del virus papiloma humano, constituye el factor necesario, para el desarrollo de esta neoplasia. Un rol complementario; dentro de los cuales se señala el inicio precoz de relaciones sexuales, que puede caracterizarse como anterior a los 18 años y el comportamiento sexual de riesgo, definido como el haber tenido más de cuatro parejas en el curso de la vida sexual activa o una sola pareja masculina que haya tenido relaciones sexuales con mujeres de alto riesgo o haya tenido más de cuatro parejas en el transcurso de su vida.

Las Vacunas contra VPH. Con la aprobación desde 2006 de dos vacunas contra los tipos de VPH de alto riesgo 16 y 18 (que están presentes en el 70% de los carcinomas del cérvix) y hoy la nonavalente aprobada desde el 2015, se dispone de un arma poderosa para evitar cerca de un 90% del riesgo de contraer el cáncer de cuello uterino en los años venideros. En la mayoría de los países de América Latina se ha iniciado la vacunación anti VPH en el curso de los últimos años, no hay suficiente información sobre los índices de cobertura alcanzados; sin embargo de alcanzarse niveles apropiados de vacunación, no será sino hasta dentro de unos 20 años cuando podrá observarse el impacto de la efectividad de la vacuna en la prevención del CaCu por lo cual deberán mantenerse los procedimientos de pesquisa con las modalidades y adaptaciones pertinentes a cada región, conjuntamente con coberturas eficientes de vacunación, para lograr un efectivo control del cáncer de cuello uterino en las próximas décadas.

 

Dr. Gilmar Grisson

Ginecólogo Oncólogo

Liga Peruana Contra el Cáncer

Profesor de la Facultad de Medicina, UPC