El Cáncer de Vejiga es una lesión maligna proliferativa que aparece con más frecuencia en las células de la mucosa vesical conocida como urotelio o epitelio de transición, a medida que se propaga puede invadir otras capas histológicas de la vejiga como el músculo y la grasa perivesical, también puede extenderse fuera de la vejiga invadiendo inicialmente los ganglios pélvicos y luego a órganos de distancia, como hígado, pulmones y huesos.

El cáncer de vejiga constituye el quinto cáncer más común en el hombre y el décimo en la mujer, los hombres tienen una frecuencia 2,6 veces mayor que la mujer. A pesar del incremento de la incidencia en el periodo 1980-1995 la mortalidad ha disminuido en un 8% debido a los avances en el tratamiento, actualmente la sobrevida a los 5 años por cáncer superficial de vejiga es mayor al 95%.

La causa del cáncer de vejiga se desconoce, existen factores de riesgo y el más importante es el envejecimiento. Sin embargo, varias cosas pueden hacer al paciente más propenso de padecerlo como el tabaquismo, antecedente familiar de cáncer de vejiga, la exposición a químicos en el trabajo (industria del cuero, el aluminio, el caucho e insecticidas), la quimioterapia (ciclofosfamida), la radioterapia pélvica (por cáncer de cuello uterino, cáncer de próstata), la infección urinaria baja y ciertas mutaciones genéticas: Mutación de HRAS (sín-drome de Costello, síndrome osteo-facio-cutáneo), Mutación de Rb, Mutación de PTEN/MMAC1 (síndrome de Cowden), Fenotipo de acetilador lento de NAT2 y Fenotipo anulador de GSTM1.

El síntoma más frecuente y clave para el diagnóstico es la presencia de sangre en la orina, hematuria, la cual puede ser microscópica o macroscópica. También se puede observar ardor, urgencia e incremento de la frecuencia miccional.

Cuando se sospecha de un cáncer de vejiga, el procedimiento más útil es la cistoscopia en consulta ambulatoria, las exploraciones radiológicas como ecografías y urogramas no tienen suficiente sensibilidad para detectarlo. En caso se confirme la presencia de una lesión sospechosa en la cistoscopia, el paciente debe ser intervenido bajo anestesia en sala de operaciones para una exploración bimanual, más la realización de una biopsia en frío o resección transuretral de dicha lesión.

Los tipos histológicos de cáncer de vejiga son muy variados, el más frecuente es el carcinoma urotelial o también llamado carcinoma de células transicionales; otros tipos son el carcinoma a células escamosas, el adenocarcinoma, el carcinoma a células pequeñas y los sarcomas. Cuando un paciente recibe el diagnóstico de cáncer vesical, generalmente se refiere al carcinoma urotelial que se puede presentar en 2 formas morfológicas: papilar o plano, o en 2 grados histológicos (bajo y alto grado) según los cambios nucleares que se observen y están relacionados a la agresividad de la lesión. Además, pueden ser superficiales o profundos cuando comprometen o no la capa muscular de la vejiga.

Una vez que se confirme que el cáncer de vejiga es por resección endoscópica, el paciente es estadificado con una tomografía contrastada de abdomen y pelvis con reconstrucción urográfica. En caso de sospecha de metástasis pulmonar u ósea debe incluirse una radiografía o tomografía de tórax y una gammagrafía ósea.

El tratamiento se orienta según el estadio de la lesión, los pacientes con tumores no músculo-invasivos de bajo riesgo probablemente no necesitaran mas que la resección transuretral de vejiga; sin embargo, los que son riesgo intermedio o alto riesgo necesitaran tratamiento endovesical con quimioterapia (mitomicina, doxorrubicina o gemcitabina) o inmunoterapia (BCG). En aquellos pacientes con tumores musculo-invasivos o que no respondieron a terapia endovesical, la cistectomía radical con linfadenectomía pélvica extendida es el tratamiento de elección.Sin embargo, entre los tratamientos preservadores de vejiga, en casos seleccionados se pueden considerar la cistectomía parcial con linfadenectomía pélvica extendida o un protocolo de quimio-radioterapia.

La quimioterapia neoadyuvante, es una opción en pacientes con tumores muy voluminosos cuando existe una indicación de cistectomía radical. La cirugía radical en varones incluye vejiga y próstata, y en mujeres, vejiga, útero, ovarios y cara anterior de vagina. Los pacientes sometidos a cistectomía radical, necesitarán reconstruir su vía urinaria en el mismo acto operatorio, éste procedimiento es denominado derivación urinaria que es el principal responsable de la calidad de vida del paciente en el postoperatorio inmediato y tardío que pueden ser no continentes (ureterocutaneostomía, ileoureterocutaneostomía de Bricker, entre otros) o continentes (reservorios conostoma cutáneo,neovejigas ortotópicas).

Dr. Alexis M. Alva Pinto
Urólogo Oncólogo
Centro Oncológico Detecta
Clínica Tezza