Conocer el panorama actual en la formación integral y el campo de actuación profesional en Cardiología es importante para quienes optan por esta especialidad médica ofreciéndoles una adecuada perspectiva de este sector, cuyo entrenamiento y práctica exige a profesionales de primer nivel científico y humanístico. El doctor José Manuel Sosa Rosado, médico cardiólogo y presidente de la Sociedad Peruana de Cardiología, destacó la importancia en el sólido entrenamiento y preparación en el área de Cardiología.

“Actualmente, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, una problemática que demanda servicios de atención y la formación de especialistas capacitados en la adecuada implementación de actividades de promoción, prevención y control de factores de riesgo cardiovascular, así como el manejo óptimo tanto clínico práctico y de las técnicas diagnósticas y terapéuticas propias de las enfermedades cardiovasculares”, expresó el experto. Como se sabe, el médico cardiólogo es un especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades relacionadas con el aparato cardiovascular: corazón y vasos sanguíneos.

El panorama actual en Cardiología es prometedor. Anualmente, se gradúan 34 residentes especializados en Cardiología y la tendencia está en crecimiento. Esta residencia toma un periodo entre 3 y 4 años, previo recibimiento como médico cirujano que toma un plazo de 6 años. Universidades locales como San Marcos, Cayetano y Federico Villarreal ofrecen una interesante malla curricular.

A pesar de que la tendencia en la oferta de esta especialidad es positiva, en la actualidad existe déficit de profesionales en Cardiología. En total y a nivel nacional, son 800 cardiólogos cuando debería haber cuatro veces más médicos en esta rama teniendo en cuenta en los últimos años aumentó la oferta y demanda en esta especialidad. El 70% de estos expertos se ubican en Lima y solo un 30% en las provincias más importantes.

Aun así, inclinarse por una subespecialización se impone en este campo científico. Para ello, es necesario que el médico cardiólogo postule para conseguir una beca en países como Brasil, Argentina, Estados Unidos y España. Entre las subespecialidades destacan: Cardiólogo Pediatra, Cardiólogo Intervencionista, Ecocardiografía e Imágenes, Electrofisiología, Rehabilitación Cardiovascular, entre otros.

Por una cultura de prevención El especialista también destacó que en el sector Cardiología se necesita tomar medidas prioritarias como poner en práctica estrategias en prevención y control de las enfermedades cardiovasculares a través de cambios del estilo de vida y detección de factores de riesgo.

“Definitivamente, resulta preponderante en este campo es la puesta en marcha de cultura preventiva para, precisamente, frenar el avance de las ECV a través de la promoción de cambios de estilo de vida (dieta, actividad física y disminución de peso) y la detección precoz de factores de riesgo (hipertensión, la diabetes, el tabaquismo, etc.). Fomentar esta práctica, es una tarea conjunta e implica a todos los especialistas. Por ejemplo, el retroceso de las patologías cardiacas es una labor de debe empezar por el médico de atención primaria o el pediatra al disponer la toma de presión arterial”, indicó.

Equipamiento tecnológico e infraestructura de avanzada son otros pilares que destacan como acciones inmediatas de suma importancia para el correcto ejercicio de esta profesión. “Ello favorecerá enormemente el trabajo del médico cardiológico y, por ende, la atención y salud de los pacientes”.

José Manuel Sosa R.

Médico cardiólogo

Presidente de la Sociedad Peruana de Cardiología