El cáncer es un creciente problema de salud pública a nivel mundial y el Perú no es excepción; según reporta la Agencia de Investigación en Cáncer (IARC), desde el 2008 al 2012 se ha registrado un aumento de casos nuevos de 12.7 millones a 14.1 millones y de 7.6 millones a 8.2 millones de muertes. Más de la mitad de los casos nuevos y el 64.9% de las muertes ocurrieron en los países de ingresos bajos y medios como el nuestro1. En el Perú, según IARC la tasa de incidencia es de 154.5 y la tasa de mortalidad es 92.1 mostrando que las tendencias más importantes en mujeres se concentran en cáncer de cuello uterino, mama, estómago, colon recto y pulmón; mientras que en varones el cáncer de próstata, estómago, pulmón y colorectal ocupan los primeros lugares. El escenario de incremento en nuestro país ha comprometido decisión política e implementación de técnicas de diversas iniciativas, lideradas por el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas con el propósito de controlar el cáncer. Así en el año 2007 se publica por primera vez el Plan Nacional para el Fortalecimiento de la Prevención y Control del Cáncer, con enfoque inclusivo y participativo, con la visión que al año 2016 tengamos un Perú libre de cáncer avanzado, con una cultura y educación en salud, y con acceso a servicios de calidad para el control del cáncer2. Esta Iniciativa multisectorial no contó con financiamiento, pero sirvió para la coordinación de amplios sectores involucrados que devino en el Plan Concertado en Salud (2009) y en el Primer Programa de Prevención y Control del Cáncer el año 2011, que inéditamente recibió un presupuesto fiscal bajo la modalidad de ejecución por resultados destinado al cumplimiento estricto de metas programadas para cada una de las regiones del País, siendo administrado exitosamente por el INEN.

CONTROL DEL CÁNCER EN EL PERÚ, IMPLEMENTACIÓN DEL PLAN ESPERANZA

El incremento de presupuesto al Programa Presupuestal de Prevención de Cáncer (PpR Cáncer) fortaleció de manera efectiva los aspectos de prevención primaria y detección temprana del cáncer; derivó la creación e implementación del Plan Nacional para la Atención Integral del Cáncer y el Mejoramiento del Acceso a los Servicios Oncológicos en el Perú (Decreto Supremo 009-2012) con la finalidad de contribuir a la reducción de la mortalidad y morbilidad por cáncer mediante el mejoramiento del acceso a los servicios de salud oncológicos que incluyen servicios de promoción, prevención, detección temprana, diagnóstico definitivo, estadiaje, tratamiento y cuidado paliativo a nivel nacional en forma progresiva de acuerdo a la disponibilidad de los recursos.

El financiamiento de los casos de cáncer a través del SIS y FISSAL ha logrado romper la barrera económica y ha hecho posible que más personas de escasos recursos accedan a un tratamiento completo que antes no tenían. El SIS, a través del Fondo Intangible Solidario de Salud, financia inclusive el traslado de los pacientes a los lugares donde se brinda el tratamiento especializado, el cual es integral mejorando el acceso oportuno al tratamiento. Hasta junio de 2015, el Plan Esperanza ha atendido a más de 130.000 peruanos afectados por cáncer.
Los Tipos de cáncer cubiertos por el plan son: Cuello Uterino, Mama, Colon, Estómago, Próstata, Leucemias y Linfomas. El gasto de bolsillo de la población en condición de pobreza beneficiaria del Plan Esperanza ha disminuido de 58.1% en 2009 a 7.3% en 2014. La cobertura oncológica gratuita por el SIS se ha incrementado de 17.2% el año 2009 a 64.3% el año 2014, mientras que indicadores educativos a la población y pruebas de tamizaje ha mejorado sustancialmente.

MAYORES RETOS Y DIFICULTADES

Los principales retos identificados son la sostenibilidad financiera, la tecnología por instalar, los proveedores de salud especializados y acreditados para la demanda previsiblemente creciente, además de la perentoria decisión de comprometer equipos técnicos administrativos estables que garanticen acciones continuas coordinando con las autoridades nacionales, regionales y municipales en cumplimiento de metas para la descentralización de los servicios oncológicos integrales. Una oportunidad de mejora en el acceso equitativo seria la implementación de telemedicina como una vía efectiva para la solución a demandas regionales. Estas acciones fortalecerán la oferta de los servicios de prevención, detección, manejo y cuidados paliativos del enfermo con cáncer equilibrando la equidad al acceso de intervenciones oportunas. El compromiso político multisectorial del incremento progresivo del porcentaje del PBI asignado al sector que alcance al nivel promedio en Latinoamérica es clave en el aseguramiento de la sostenibilidad y mejora de los resultados en el control del cáncer en nuestro país.

Dr. Gustavo Sarria Bardales
Director de Radioterapia y Medicina Nuclear

Lic. Abel Limache García
Departamento de Promoción de la Salud, Prevención y Control Nacional del Cáncer