Siempre que me han pedido hablar de la Rehabilitación Cardiovascular siento un gran regocijo y un profundo agradecimiento hacia la persona que me lo está solicitando, regocijo porque es lo que me gusta hacer y agradecimiento porque ser Rehabilitador cardiovascular es casi un apostolado, es una pasión, es un sentimiento, muy pocas personas entienden la importancia de estas tres palabras: PREVENCION Y REHABILITACIÓN CARDIOVASCULAR (PRC), y muy pocos médicos le dan el verdadero valor, de manera que en esta oportunidad voy a tratar de ser lo más objetiva y explicita posible al respecto.

Sabemos que las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en el mundo. El 80% de los decesos se producen en países con un nivel de ingreso medio y bajo y afecta principalmente a la población económicamente activa (PEA). Para el 2,020 las ENT serán responsables del 75% de todas las muertes en el mundo.

La enfermedad cardiovascular (ECV) está fuertemente relacionada con el estilo de vida: tabaquismo, inadecuados hábitos alimentarios, la inactividad física y el estrés psicosocial. Según la OMS, con cambios adecuados del estilo de vida se podría prevenir más de tres cuartas partes de la mortalidad CV.

La prevención de ECV son una serie de acciones coordinadas, poblacionales e individuales, para erradicar, eliminar o minimizar el impacto de las ECV y la discapacidad asociada a ellas, siendo esta prevención primaria (antes de presentarse la enfermedad), secundaria (evitar la progresión de la enfermedad). Principios que se fundamentan en estudios de epidemiologia cardiovascular y en la medicina basada en la evidencia.

La rehabilitación cardíaca es un programa multidisciplinario cuyo objetivo es reintegrar un paciente, que ha sufrido una enfermedad cardiovascular a una vida de completa productividad. La guía Francesa de Rehabilitación Cardíaca agrega además que le va a permitir al paciente reasumir un lugar tan normal como sea posible en su comunidad (3), todo esto se alcanza a través de la prescripción de ejercicio, el control riguroso de los factores de riesgo, cambios en el estilo de vida y educación al paciente y su familia.

Antes de iniciar el programa, es necesario la valoración completa del paciente: Realizando una historia clínica que incluye evaluación médica y de aptitud física, pruebas de evaluación cardiovascular, evaluación factores de riesgo, educación y consejería; valoración de calidad de vida, depresión y ansiedad, estado nutricional, social y consejería de enfermería.

El programa, según AACVPR, consta de 4 fases. Fase I: Paciente hospitalizado; se inicia desde las 48 horas posteriores al evento agudo hasta el alta hospitalaria; Objetivo, prevenir las complicaciones del reposo. Fase II: Duración promedio tres meses, tres sesiones semanales, Objetivo: mejorar la capacidad funcional del paciente y la autoconfianza, Fase III: Comunitaria y Fase IV: Durante toda la vida, ayuda al paciente a mantener un estilo de vida saludable.

Los pacientes elegibles para rehabilitación cardiovascular son aquellos que han presentado por lo menos uno de los siguientes eventos cardiovasculares en el último año: Infarto de Miocardio, Síndrome coronario agudo, Cirugía de Revascularización miocárdica, Angioplastia coronaria, Angina estable, Reparación o reemplazo valvular, Trasplante cardíaco o cardiopulmonar.

La evidencia científica ha demostrado que el incremento por cada ml/kg/min del consumo máximo de oxígeno mediante un programa de RCV produce una disminución de la mortalidad de aproximadamente 10% (5,6). En individuos con y sin enfermedad cardiovascular. Wojciech y colaboradores en un estudio realizado en Cracovia, Polonia en 436 pacientes mujeres portadoras de síndrome X y Angina de pecho micro vascular, demostraron la influencia de un programa de RC de 3 meses sobre la calidad de vida, así como los cambios favorables en la perfusión miocárdica y en la capacidad física con alivio de la angina, estos resultados confirmaron que la RC es factor muy importante para este tipo de pacientes.

Kashish y col en un trabajo retrospectivo y comparativo en Olmsted, County, Minnesota evaluaron el impacto de la RC (3meses) sobre la mortalidad en 2395 pacientes post angioplastia percutánea, encontrando una disminución de la mortalidad por todas las causas en 45 a 47% en los participantes del programa comparado con los no participantes.

Los beneficios de la RC no se deben solo al ejercicio sino a todo el programa multidisciplinario, porque el apoyo psicológico, nutricional, enfermería, el consejo permanente, el soporte del grupo y las actividades recreacionales logran la adherencia al tratamiento médico y a conductas saludables, alcanzando en la mayoría de los casos el control de los factores de riesgo cardiovascular.

En un programa de RC el paciente y la familia son parte del equipo y los profesionales que allí trabajan se involucran con cada paciente de manera individual ayudándolo a vencer sus temores y a enfrentar juntos el reto que la enfermedad les ha impuesto.

 Dra. Rosalia Fernández Coronado

Médico Cardiólogo – Subespecialidad en Rehabilitación Cardíaca y pruebas funcionales

Subgerente de la Dirección de Apoyo al Diagnóstico y Tratamiento INCOR – ESSALUD