Un niño de año dos meses fue llevado al hospital a fin de que se le apliquen las vacunas propias de su edad, entre las cuales se incluía la vacuna contra la polio. Luego de ello, regresó a su casa con su madre, pero pasada una hora el niño presentó malestar general, por lo que fue llevado de regreso al hospital, en donde tanto el personal de enfermería cuanto los médicos de guardia, coincidieron en que se trataba de molestias normales que suelen presentarse en las vacunaciones.

No obstante, luego de unas horas más, el menor presentó un cuadro de presión baja, dificultad respiratoria y mal estado general, el mismo que no pudo ser revertido, pese a los esfuerzos de los médicos y la medicación indicada para estos casos, el paciente falleció.

Los familiares del menor interpusieron la respectiva denuncia penal por homicidio culposo ante la Fiscalía de turno, quien dispuso que se realicen las investigaciones pertinentes a cargo de la División Especializada de Homicidios de la Policía Nacional. El fundamento de la denuncia fue que los médicos debieron tomar las precauciones del caso a fin de advertir que el menor podía hacer una reacción adversa a la vacuna, y asimismo que no se le dio el adecuado tratamiento una vez surgida la complicación.

La Policía de Homicidios procedió a remitir a la oficina Médico Legal la historia clínica del paciente, a fin de que se pronuncie sobre la etiología de la muerte del menor, y asimismo, con el propósito de determinar si el accionar profesional de los médicos influyó en el desenlace fatal.

El informe médico, elaborado por Médicos Legistas, sin especialidad en alergias y ni siquiera en Pediatría, en sus conclusiones señala como causa de la muerte: edema pulmonar, edema cerebral, e inadecuado manejo médico de la complicación presentada por el menor. Con este pronunciamiento, el fiscal provincial procedió a formular la denuncia respectiva ante el Juzgado Penal, por delito de homicidio culposo contra los médicos que atendieron al menor en última instancia.

Abierto el proceso penal, y ya en la etapa de actuación de medios probatorios, la defensa de los médicos procesados solicitó que se lleve a cabo la Ratificación de los Médicos Legistas, y de igual modo se pidió estar presente en este acto. Esta diligencia tiene como propósito que los Médicos Legistas informen ante el Juez, el Fiscal y las partes del proceso, sobre las conclusiones del pronunciamiento médico legal, aclarando y ampliando los detalles del mismo; oportunidad en la cual, por parte de los médicos procesados, se interrogó a los Legistas respecto al fundamento en virtud del cual concluyen que hubo un manejo inadecuado de la complicación presentada por el paciente, a lo que los peritos legistas no pudieron dar una explicación razonada y fundamentada sobre el tema.

En vista de la inconsistencia del peritaje médico legal, la defensa ofreció un Informe Pericial de parte, elaborado por Médicos Alergista y Pediatra, a fin de desvirtuar la imputación de un manejo inadecuado de la complicación. Es así que el Juzgado dispone, conforme lo establece el Código de Procedimientos Penales, que se lleve a cabo el debate pericial respectivo, en el mismo que se pudo esclarecer que las causas de muerte señaladas por los Médicos Legistas no establecían necesariamente responsabilidad penal contra los procesados, en tanto que se trataban de hallazgos compatibles con la complicación presentada por el paciente. De otro lado, en lo que respecta al supuesto manejo inadecuado de la complicación, los Médicos Legistas no pudieron establecer qué regla de la profesión, protocolo o manual de procedimientos específicamente fue el que supuestamente contravinieron los procesados y que provocó la muerte del menor agraviado; en tanto que, de otro lado, los especialistas en alergia y pediatría coincidieron en que el tratamiento y medicinas aplicados en la complicación del menor fueron los adecuados; asimismo aclararon que no existe prueba alguna que, previamente a la aplicación de una vacuna, vaya a darle al médico la certeza total que un paciente no hará una reacción alérgica. Y por último, concluyeron en que el caso presentado por el menor fallecido responde a un evento raro, muy poco frecuente y de muy baja incidencia, lo cual elimina el factor de previsibilidad punible en contra de los médicos inculpados.

No obstante que fuera plenamente desvirtuado el pronunciamiento médico legal, y además, teniendo en cuenta los informes periciales de parte que exculpaban a los procesados, la sentencia de primera instancia fue condenatoria, motivo por el cual se interpuso el recurso de apelación, conociendo del caso la sala penal de la corte superior, la cual revocó la sentencia y declaró absueltos a los procesados. Conforme lo establece el artículo 15 inciso h) de la Ley General de Salud: “Toda persona, usuaria de los servicios de salud, tiene derecho: h) A qué se le comunique todo lo necesario para que pueda dar su consentimiento informado, previo a la aplicación de cualquier procedimiento o tratamiento, así como negarse a éste”; en tal sentido, la elaboración de un adecuado consentimiento informado y las respectivas indicaciones por escrito, previo a las vacunaciones, es un documento que, dado el caso, será de vital importancia en la defensa del médico de ser denunciado por lesiones u homicidio culposo.

Luis Enrique Arias Vergara
Abogado Penalista
Especializado en Negligencia Médica