El Dr. Javier Ferreyros Küppers explica la esencia de las vacunas para la población y el por qué de sus beneficios para nuestro organismo.

¿Las inmunizaciones son obligatorias en nuestro país?

No son obligatorias, no existe sanción para quien no se vacune. Sin embargo, cuando un bebé nace en un hospital, el Estado conmina a la madre a seguir un plan de vacunación.

Entonces, ¿El Estado debe obligar o no a vacunarse? Controvertida pregunta. No debería obligar pues causa resistencia. Estratégicamente, es mejor abogar por la educación. Ahora, ¿Por qué el Estado debería obligar a vacunarse? La única explicación: el Estado debe promover la vacunación por el bien común. Pero esto es difícil.

¿Por qué es tan complejo este propósito?

Imagínense trasladar vacunas que deben tener una cadena de frio a un poblado alejado donde deben contar con las condiciones de refrigeración adecuada. Luego, informar a esa población sobre el plan de vacunación y que colaboren. No hay dinero para enviar vacunas al último rincón del país, hacer esto cuesta. Debe ser una pesadilla. Por eso, la cobertura de vacunas en nuestro país, es muchísimo más baja de lo que quisiera cualquier doctor peruano.

¿Qué se debería hacer para lograr una mejor cobertura sobre inmunizaciones?

El asunto debe ser complicado, se trata de tener una política de salud eficiente. Desde elegir bien a los gobernantes hasta contar con los médicos que quieran trabajar como hormiguitas en la punta de la montaña para que las vacunas lleguen a esas zonas. Son pocos los médicos dispuestos. En el interior, los niños son atendidos por médicos generales, enfermeras o salubristas. Yo me saco el sombrero por ellos y todos los médicos que dedican su vida a trabajar por poco sueldo y en medios paupérrimos. Ese esfuerzo debería ser mejor remunerado para quienes han hecho de la Medicina, prácticamente, un sacerdocio. Así y todo, pese a las carencias, y gracias al Ministerio y los salubristas, el Perú tiene uno de los mejores manejos en inmunizaciones en Latinoamérica.

¿Qué opina de los grupos antivacunas?

No creo que sean personas malintencionadas, pero es un grupo, incluidos algunos pocos médicos, con una personalidad antisistema, paranoica, desconfiada y esotérica. ¿Qué intereses los moverán? Plantean barbaridades. Es que ellos no son tan viejos como yo, que he visto morir a niños con tétanos, difteria, sarampión o nacer bebés con rubeola.

Pero afirman no estar en contra de las vacunas sino de los agentes tóxicos que algunas contienen y que causarían enfermedades…

Todo eso es una tontería. Ahora, cuando en 1998, el doctor Andrew Wakefield, tras un estudio, afirmó que las vacunas producían autismo, causó un gran daño. ¿Si lo que dijo fue cierto, por qué todos los países que investigaron su afirmación siguen vacunando? Hasta el Poder Judicial de EE. UU concluyó que no hay tal relación luego de revisar el tema con los mejores especialistas. ¿Saben a cuánto asciende el precio de una vacuna cuando eliminan el timerosal? Las vacunas con timerosal son baratas, y por estas papanatadas, no deben dejarse de comprar. En suma, los antivacunas son un grupo minoritario, que pretende ser sofisticado y no son la causa de la baja cobertura de vacunación en Perú.

¿Qué recomendaciones ofrece a los médicos para enfrentar estas controversias?

Los pediatras tenemos que ser los más interesados, estar alertas y ser rigurosos con todo lo que leemos en Medicina. En mi caso, pertenezco a la Sociedad Americana de Pediatría de quienes recibo constante información que es fundamental para mi ejercicio médico. Cualquier pediatra se preocuparía tremendamente de conocer que las vacunas con las que trabajamos, son nocivas. Pero hay más chance de un asalto en la calle a una reacción adversa por una vacuna. El riesgo es ínfimo comparado con los beneficios a la salud pública.

Finalmente, ¿Cómo el médico debe sugerir al paciente para que opte por la vacunación?

Hay dos opciones, hacer como algunos médicos norteamericanos que, sin atisbos informan a los padres que los reportaran al juez por cometer una negligencia al no vacunar a sus hijos; o como en mi caso, escucho y guío a mis pacientes a quienes les proporcionó información sobre la vacunación. Si acuden a mí, es porque quieren saber mi opinión. En mi experiencia, he conseguido convencer a la mayoría y tan solo en algunos casos logro algo intermedio. Llegan a entender que las vacunas son fundamentales para prevenir enfermedades, deciden temporalmente postergar algunas cuyo riesgo lo permite y finalmente deciden aplicárselas.