En la actualidad el proceso integral de vacunas y vacunación constituye la estrategia sanitaria de salud pública más importante en los países, mediante este proceso se logra obtener beneficios de control de enfermedades transmisibles y con ello ser más rentable que enfrentar directamente las enfermedades infecciosas y sus fatales consecuencias.

El desarrollo y proceso de creación, fabricación y producción de una vacuna es un ejercicio amplio, riguroso y completo.  A continuación, se detalla algunas nuevas Biotecnologías para el proceso de obtención de una vacuna:

  1. Vacunas anti-idiotipo: en esta tecnología se utiliza un anticuerpo (anticuerpo idiotípico) en vez de un antígeno, este anticuerpo reproduce la morfología del antígeno e induce inmunidad adquirida de tipo pasivo; algunos ejemplos de estos son: contra Listeria monocytogenes con anticuerpo idiotípico policlonal, Tripasosoma cruzi con anticuerpo policlonal, Herpex simple con anticuerpo policlonal. Este tipo de vacuna no requiere de adyuvantes.
  2. Vacunas de proteínas y péptidos recombinantes: la tecnología del ADN recombinante nos permite aislar genes con información proteica de elementos de superficie del microorganismo para el cual se requiere una vacuna; el gen aislado es introducido en otro microorganismo, como una bacteria o levadura, donde se van a producir grandes cantidades de proteína antigénica que se convertirán luego de otros procesos en una vacuna; como ejemplo de esta tecnología tenemos: aplicación en E. coli enterotoxigénica obteniendo como antígeno la subunidad B de la toxina de E. coli; Rotavirus y la proteína de la cápside; Citomegalovirus y la glicoproteína B; Virus Sincitial respiratorio y el péptido de la proteína G y la proteína de fusión; Pseudomona aeruginosa y los péptidos de la proteína F; Bacillus antharcis y el antígeno protector. Estas vacunas desarrollan una potente respuesta humoral y no tienen riesgo de seguridad.
  3. Vacunas génicas: en este tipo de tecnología, lo que se administra al individuo a vacunar es el gen que codifica el antígeno, este antígeno que se sintetiza en el huésped desata una respuesta inmune de tipo celular y humoral similar a las vistas en las vacunas vivas atenuadas. Los primeros estudios con esta tecnología se dieron en la búsqueda de vacunas génicas contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el de hepatitis B. Dentro de este tipo de vacunas tenemos dos tipos: vacunas de ADN desnudo, y las de inserción o clonaje de genes de interés en vectores vivos; algunos ejemplos de vacunas que utilizan microorganismos como vectores: para Varicela-zoster, E. coli; para Herpesvirus, Adenovirus, Flavivirus, se utiliza a la Listeria. Estas vacunas no tienen riesgo de seguridad y son de fácil producción, pero sus costos son altos.

 

El avance de la ciencia y tecnología en la producción de vacunas no la exime de tener siempre presente el concepto de una vacuna “ideal” el cual reúne las siguientes características a tomar en cuenta:

  1. Reproducir una respuesta inmunológica similar a la de la infección natural.
  2. Efectiva (más del 90% de protección).
  3. Segura y mínimos efectos secundarios.
  4. Inmunidad que persiste a largo plazo.
  5. Dosis única y compatible con otras vacunas.
  6. Preferente vía oral.
  7. Administración desde los primeros días de nacido.
  8. Estable a temperatura ambiente.
  9. De fácil producción.
  10. Económicamente asequible.

Frente a un panorama sanitario mundial con evidencia de agentes

biológicos agresores en crecimiento, es imperante la investigación

y desarrollo de nuevas vacunas de protección que sean

asequibles a todo tipo de personas, más aún donde el impacto de

propagación infecciosa es mayor.

 

Dr. Arturo Pareja Cruz

Microbiólogo – Inmunólogo

Responsable del Centro de Investigación en Infectología e Inmunología

Facultad de Medicina de la Universidad de San Martín de Porres

Ex presidente de la Sociedad Peruana de Inmunología

Presidente electo de la Sociedad Peruana de Osteoporosis y

Enfermedades Óseas