El Dr. Herald Manrique, especialista en endocrinolgía explica los graves problemas que trae consigo la obecidad. 

¿Cuál es el mecanismo por el cual el exceso de grasa origina resistencia a la insulina? 

El exceso de tejido adiposo visceral, que es la grasa mala, produce una sustancia llamada resistina, la cual inflama los vasos sanguíneos ocasionando resistencia a la insulina.Sin embargo, cuando esta grasa se acumula, aumenta la resistencia… el páncreas trabaja en exceso y termina dañándose y eliminando las células beta encargadas de producir insulina originando diabetes tipo 2.

Debido a la disminución de células beta que origina un déficit de insulina ¿Qué factores hacen que se adapte a las necesidades de la obesidad y cómo luego se desequilibra causando diabetes tipo 2?

Precisamente, el sistema de equilibrio del cuerpo, en un determinado momento, requiere mayor producción de insulina; entonces la produce ocasionando que las células beta se agranden y se repliquen rápidamente. Pero, como en un sistema de equilibrio tampoco puede haber excesos en el organismo, el cuerpo empieza a activar mecanismos de muerte sobre las células beta y todo este proceso se puede dar en 10 y 20 años. Finalmente, estas células beta
no se podrán recuperar y las que quedan en el páncreas no se replican tan rápidamente ocasionando su disminución paulatina.

¿Cómo un médico puede darse cuenta que un paciente está camino a la resistencia insulínica?

Hay que hacer descartes de diabetes, hipertensión, triglicéridos, colesterol alto, y lo más importante es convencerlos de cambiar su estilo de vida para siempre. Deben hacerles entender, por todos los medios, a sus pacientes que bajar de peso es lo mejor para sus varices, rodillas, lumbalgia y apnea del sueño, etc.
El paciente debe reconocer que tiene una enfermedad que se llama obesidad.

¿De qué manera implicar al paciente en la consecución de sus objetivos terapéuticos?

El problema es que los pacientes quieren pastillas para bajar de peso y no es así, ya que los objetivos terapéuticos están más relacionados a una terapia no farmacológica, que consiste en explicarles qué, cuánto y cómo comer. Hay que enseñarles que la quinua, el puré, la avena y el yogurt engordan, por citar algunos ejemplos.

¿Sugiere apoyarse en otros profesionales de la salud para lograr el compromiso del paciente?

Claro, aconsejo un enfoque multidisciplinario porque hay personas obesas que necesitan terapias conductuales puesto que tienen depresión o ansiedad por comer; incluso necesitan fármacos indicados por otro especialista que también maneje obesidad. Por ejemplo, quienes padecen fobia a la hipoglucemia necesitan estos tratamientos. De todas maneras, la cabeza del tratamiento es el endocrinólogo, aunque no todos son especialistas en obesidad.

Dr. Helard Manrique – Presidente de la Sociedad Peruana de Endocrinología (SPE)